El BCRA acumula compras por u$s716 millones y las reservas alcanzan un máximo desde 2021
El Banco Central completó 12 jornadas consecutivas de compras, elevando sus reservas a u$s44.874 millones, el nivel más alto en cuatro años y en la gestión de Javier Milei.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) continuó con la compra de dólares este martes, registrando una adquisición de u$s8 millones, la cifra más baja desde el inicio del programa el pasado 5 de enero. Esta acción contribuyó a que las reservas brutas escalaran u$s66 millones hasta totalizar u$s44.874 millones, marcando un récord en la era del presidente Javier Milei y el nivel más alto en cuatro años, comparable sólo con los u$s45.169 millones del 21 de septiembre de 2021.
Con esta compra, el BCRA acumula un saldo positivo de u$s716 millones tras 12 ruedas consecutivas, un gesto que refleja la voluntad de fortalecer la estabilidad cambiaria.
Mientras tanto, el mercado cambiario exhibe una calma que parece más producto de una estrategia coordinada que de movimientos espontáneos. La baja semanal del dólar oficial, combinada con compras activas del Banco Central y la participación del Tesoro Nacional, afianzaron la percepción del régimen de bandas como una herramienta creíble para manejar el tipo de cambio.
Esta estabilidad se sostiene gracias a tasas de interés altas mantenidas por más tiempo. Según analistas de PPI, la expectativa de tasas elevadas ayuda a contener la demanda y afianza el atractivo del peso, un factor clave ante una inflación mensual que ronda el 2,3%-2,85% y anualiza cerca del 31,5%, datos proporcionados por la consultora Eco Go.
Además, informes señalan que el Tesoro Nacional realizó compras cambiarias significativas, estimadas en u$s158 millones el pasado 14 de enero, en paralelo a las adquisiciones del BCRA, apuntalando así la demanda oficial y mostrando un frente unido para sostener el régimen cambiario.
Este escenario, sin embargo, mantiene riesgos implícitos: reservas netas negativas, vencimientos en pesos que presionan las finanzas públicas y una inflación que sigue alta. La sostenibilidad del esquema dependerá de mantener tasas reales positivas, garantizar fluidez en la entrada de dólares y refinanciar obligaciones sin generar tensión adicional sobre las expectativas económicas.