Temores y dudas en San Juan por el acuerdo Mercosur–UE
Leonardo De La Vega aseguró que la industria local arrastra problemas estructurales que la dejan en desventaja frente a Europa, especialmente a las pymes.
El reciente acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) genera expectativas dispares y fuertes interrogantes en el entramado productivo argentino, y particularmente en la provincia de San Juan. Así lo expresó Leonardo De La Vega, presidente de la Unión Industrial de San Juan (UISJ), quien advirtió que la industria local no se encuentra en condiciones adecuadas para competir en igualdad frente a los productos europeos, principalmente debido a problemas estructurales históricos que aún no han sido resueltos.
En diálogo con Zonda Diario, De La Vega explicó que el tema está siendo analizado dentro de la entidad y que se prevé una reunión específica este jueves para debatir el alcance del acuerdo. Sin embargo, reconoció que aún no ha podido estudiar en profundidad el documento oficial que detalla los beneficios y alcances del convenio. "Tenemos un documento que explica algunos de los beneficios que podría llegar a tener la industria, pero todavía no he tenido la oportunidad de analizarlo en detalle", señaló.
Apertura acelerada y falta de preparación
Uno de los principales cuestionamientos del titular de la UISJ apunta al ritmo de apertura económica impulsado por el Gobierno nacional. Según indicó, se trata de una liberalización "más rápida" que no fue acompañada por políticas que permitan a la industria nacional —y especialmente a las pymes— prepararse para competir en un mercado ampliado.
"Como ha sido la tónica de este gobierno, se ha avanzado en una apertura sin dar el tiempo necesario para que la industria se prepare", sostuvo De La Vega, al tiempo que remarcó que la Argentina se encuentra en una posición de menor competitividad incluso frente a otros países del Mercosur.
En ese sentido, advirtió que continúan sin resolverse cuestiones clave como la elevada presión impositiva, que encarece los costos de producción y limita la capacidad competitiva del sector industrial argentino. "Las condiciones impositivas que tenemos no nos hacen competitivos", afirmó.
Beneficios sectoriales, pero con fuertes asimetrías
Si bien De La Vega reconoció que algunos sectores —principalmente vinculados a alimentos y al agro— podrían verse beneficiados por la reducción de aranceles que contempla el acuerdo, consideró que ese impacto positivo no será generalizado.
"Escucho y leo que algunos sectores pueden verse favorecidos, pero en la mayoría de los casos veo que no están preparados para competir", señaló. En contrapartida, advirtió que el acuerdo facilitaría la importación de productos europeos, lo que beneficiaría más a las empresas dedicadas a la comercialización de bienes importados que a la producción nacional.
En el caso particular de San Juan, el dirigente industrial indicó que incluso dentro del sector agroindustrial existen diferencias respecto de cómo podría repercutir el acuerdo. Aquellas empresas con mercados ya consolidados podrían encontrar una oportunidad en la reducción arancelaria, pero para la mayoría el escenario sigue siendo incierto.
Las pymes, las más vulnerables
De La Vega puso especial énfasis en la situación de las pequeñas y medianas empresas, que constituyen el núcleo de la industria sanjuanina. "La mayoría de nuestros asociados son pequeñas y microempresas, y son las que tienen mayor desventaja al momento de competir", explicó.
La limitada capacidad productiva, la falta de escala y las dificultades para acceder a financiamiento colocan a las pymes en una posición frágil frente a un eventual aumento de importaciones provenientes de la Unión Europea.
Problemas estructurales sin resolver
Más allá del acuerdo en sí, el presidente de la UISJ remarcó que el verdadero problema radica en la ausencia de una política industrial integral. Enumeró falencias estructurales como la logística, la infraestructura, los costos de transporte y la falta de acompañamiento estatal para el desarrollo de la producción nacional.
También cuestionó la apertura de importaciones de productos masivos a través de plataformas digitales, que —según indicó— afectan directamente a la industria local sin que exista una estrategia paralela de fortalecimiento del sector productivo.
"Creo que no se ha acompañado a la industria, ni antes ni durante estas aperturas, para desarrollarla como producción nacional. No se piensa en la industria como una herramienta de desarrollo del país", afirmó.
Un debate aún abierto
Finalmente, De La Vega aclaró que su análisis es preliminar y que será necesario un estudio más profundo de los pormenores del acuerdo Mercosur–UE para evaluar su impacto real. No obstante, dejó en claro que, en el contexto actual, la industria sanjuanina enfrenta más riesgos que oportunidades.
Mientras el acuerdo avanza en el plano internacional, la preocupación crece en el sector industrial local, que reclama resolver las asimetrías internas antes de exponerse a una competencia global para la cual, según advierten, aún no está preparada.