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Reconversión

Del vino a la pasa: el nuevo mapa del negocio vitícola que impulsa San Juan

Las exportaciones de pasas y mosto superan ampliamente al vino y marcan el rumbo de la reconversión que propone la Provincia. Con mejores precios en uva de mesa y pasa, el desafío es trasladar esa oportunidad al viñatero, en un contexto de costos altos y créditos escasos

Del vino a la pasa: el nuevo mapa del negocio vitícola que impulsa San Juan

El gobierno provincial, dentro de su plan estratégico vitícola, propone la reconversión de unas 21.800 hectáreas, que en la actualidad están cultivadas con variedades criollas 10.500 hectáreas, variedades blancas por 7000 hectáreas y variedades tintas por 4.300 hectáreas). Lo que lleva a que haya un trabajo para producir un cambio en la modalidad de producción en un plazo que tiene que ser en un mediano plazo.
El objeto que se propone esta reconversión tiene que ver con conseguir mejor rentabilidad para los productores, habida cuenta que el precio de la uva para vinificar en los últimos años rondó los 200 pesos como mejor oferta. Si se miran las proyecciones, las estimaciones del precio de la uva para la presente vendimia podrían rondar los mismos valores e inclusive menores.
San Juan tiene algunas diferencias respecto a Mendoza, que es el principal productor vitícola de Argentina. El diferencial local tiene que ver con la diversificación tales como producir pasas, mosto, uvas de mesa.
Hoy, si se miran las exportaciones vitícolas de la provincia, el vino ocupa un espacio marginal que, entre fraccionado y a granel, ronda los tres millones de dólares; sin embargo, las pasas generaron ingresos por 79.23 millones de dólares y el mosto por 46.72 millones de dólares; son los principales motores del sector en la provincia. En tanto que la producción de uvas de mesa significó 1.89 millones de dólares, este sector registró una gran caída, puesto que a principio de 2005 se exportaron 5 millones de cajas de uva de mesa, que luego se fue dejando de lado a raíz del aumento de costos y de la mano de obra.
Desde el gobierno, cuando se mira a la cadena vitícola, sostienen que la producción de vinos, tiene que ser diferencial; por ello se apunta al eslogan "Vinos de Valle", donde se pone el ojo en sitios como Pedernal, Ullum y Zonda, Calingasta e Iglesia. Sin dudas, una de las cosas que se tiene que poner en valor de estos sitios son las denominaciones en origen; de hecho, Calingasta, tiene tres denominaciones, lo que le da a estos vinos un diferencial de acuerdo a sus características.
En tanto, ven al mercado de la pasa como una opción donde se puede seguir creciendo. En la última temporada se produjeron más de 166 millones de kilos de uva que produjeron ingresos por más de 79.23 millones de dólares. De acuerdo a la distribución de los cultivos de vides en San Juan, hay cultivadas 7.200 hectáreas de viñedos para pasa exclusivamente y unas 4.500 hectáreas que son multipropósito, que pueden ir a mesa, pasa o, en algunos casos, para vinificar.
En 2025, el precio de la uva para pasas rondó, inició con un valor de 250 pesos y, en la medida en que avanzó la temporada, se llegó a pagar hasta 3.20 pesos. Si se proyecta para esta temporada el valor de la uva para pasa, esperan que sea del orden de los 350 pesos, un valor que estaría sensiblemente por encima de las uvas para vinificar.
En tanto que las uvas de mesa, que en la actualidad tienen cultivadas unas 4.300 hectáreas, que en la actualidad tienen mercados importantes en los centros de consumo en provincias como Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe. También hay un volumen que se exporta, aunque no tiene el peso de las exportaciones de uvas de mesa como Perú y Chile- —primer y segundo productor mundial—. En este concepto se exportaron tal cual se manifestó 1.89 millones de dólares. En este concepto se produjo un incremento del 45% con respecto al año anterior. Esto se logró, entre otros aspectos, gracias a los cambios en las políticas exportadoras que se implementaron en el país con la actual gestión del gobierno nacional. En la temporada pasada se pagó el kilo de uva entre los 600 y 800 pesos. Si se toman en cuenta datos actuales de lo que se pagó por uvas de mesa con destino al mercado interno, esta temporada fueron bastante positivos. Las uvas primicia como Cardinal o Superior oscilaron entre 1500 y 2000 pesos el kilo. Mientras que otras variedades como Victoria o Red Globe cotizaron en el orden de los 1500 pesos y la Flame se pagó en promedio 1200 pesos.
La idea del gobierno y de algunos sectores productivos indica que reconvertir es una opción para que se pueda fortalecer el negocio vitícola y que con un programa de crecimiento controlado se logren mejores precios y, por ende, mejores beneficios económicos para los productores. Se estima que el costo de la reconversión que propone el gobierno ronda los 150 millones de dólares
Desde el gobierno, el Secretario de Agricultura de San Juan, Miguel Moreno, sostiene que esta propuesta se tiene que discutir y llevar adelante con el sector privado. Vale marcar que el gobierno dispone de líneas de crédito subsidiadas a través de entidades como Calidad San Juan o Fiduciaria San Juan con tasas que son más accesibles que las que están en el mercado bancario. Sin embargo, estas aún son altas hasta tanto sean más accesibles, en un mercado que, si bien puede ser promisorio para el sector, aún se encuentra planchado y con muchísimos problemas.
Cuando se lee el desenvolvimiento de precios en el mercado vitícola, se observa que los precios de venta de la uva mejoran de acuerdo a su destino. Según la visión del gobierno, en materia de mosto se pueden ganar más mercados y llegar a producir el tope de la capacidad instalada que tiene la provincia, que es de 55 mil toneladas. En tanto que en las pasas y uvas de mesa ven oportunidades para seguir ganando mercados, toda vez que el consumo a nivel global lo que requiere son alimentos. Por otro lado, si bien el vino también es considerado un alimento, las tendencias globales indican que el consumo viene cayendo. De acuerdo a datos disponibles de la OIV, en 2023 la caída fue del 3.3%. Por lo tanto, a nivel global el mundo del vino redefine su negocio e incluso productores históricos como Francia avanzan con la erradicación de miles de hectáreas de vid.
Si bien las condiciones actuales muestran un panorama con una visión positiva para la reconversión, esta no solo se tiene que generar en el campo; en el tiempo se tiene que apuntalar con políticas activas que lleven a que sea sostenible en el tiempo.

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