Alerta financiera en Cuyo: las familias lideran el aumento de la morosidad y encienden señales de tensión económica
La fuerte suba de la morosidad en los créditos al consumo golpea con mayor intensidad a Cuyo, donde las familias muestran los niveles más altos de incumplimiento del país, reflejo de salarios que no alcanzan y un endeudamiento que creció muy por encima de los ingresos.
El deterioro del crédito al consumo empieza a mostrar su rostro más crudo en el interior del país y la región de Cuyo aparece entre las más comprometidas. Según el último Informe de Estabilidad Financiera (IEF) del Banco Central de la República Argentina (BCRA), publicado en enero de 2026, la morosidad de las familias alcanzó el 7,8% en el segundo semestre de 2025, pero en Cuyo ese indicador escaló hasta el 8,2%, ubicándose como la región con mayor nivel de incumplimiento en préstamos personales y tarjetas de crédito.
El dato no es menor: refleja el impacto directo del ajuste económico sobre los hogares cuyanos, en un contexto de salarios que avanzaron muy por detrás del crecimiento del endeudamiento. Provincias como San Juan, Mendoza y San Luis comienzan a evidenciar un estrés financiero creciente en las economías familiares, especialmente en sectores ligados al comercio, los servicios y el empleo informal, que dependen fuertemente del consumo interno.
Familias bajo presión en la región
A nivel nacional, la morosidad general del sistema financiero trepó al 4,5% en octubre de 2025, con un salto de 2,6 puntos porcentuales respecto de marzo. Sin embargo, el foco de preocupación está puesto en los créditos a familias, donde el deterioro fue mucho más acelerado. En apenas siete meses, la irregularidad pasó del 3,3% al 7,8%, impulsada casi exclusivamente por líneas de consumo.
En Cuyo, esta dinámica se profundizó. La región mostró el peor desempeño del país en créditos a hogares, superando incluso al NOA, que registró una mora del 8%. El uso intensivo de tarjetas de crédito para cubrir gastos corrientes y la toma de préstamos personales para sostener el consumo cotidiano se convirtieron en un salvavidas de corto plazo que hoy empieza a pasar factura.
Salarios que no alcanzan y deudas que crecen
El informe del BCRA pone cifras concretas a una realidad que se percibe en la calle. Al cierre del tercer trimestre de 2025, el peso del servicio de la deuda bancaria de las familias representó el 23,4% de la masa salarial registrada, un incremento de 4,5 puntos porcentuales en relación con el informe previo.
El problema de fondo es el desfasaje entre ingresos y creció a una tasa real del 26,1% en el semestre, los salarios apenas avanzaron un 1,9%. En regiones como Cuyo, donde el poder adquisitivo ya venía golpeado por la inflación y la caída del empleo privado, esta brecha se tradujo rápidamente en atrasos y refinanciaciones.
Empresas más sólidas, pero con alertas sectoriales
A diferencia de las familias, el segmento corporativo mostró mayor resiliencia. La morosidad empresaria se ubicó en el 1,9% a nivel nacional, con un incremento más moderado. No obstante, el BCRA advierte que sectores clave para Cuyo, como la Construcción y el Comercio, registraron los mayores aumentos relativos en incumplimientos.
En provincias con fuerte actividad inmobiliaria, vitivinícola y minera, la desaceleración de obras privadas y la contracción del consumo empiezan a reflejarse en las cadenas de pago, especialmente entre pymes proveedoras y comercios minoristas.
Un sistema sólido, pero con el crédito en revisión
Pese al deterioro de la cartera, el Banco Central remarca que el sistema financiero argentino mantiene una posición sólida. Las previsiones contables cubren el 100,9% de la cartera irregular y el nivel de capitalización de los bancos alcanza el 28,7% de los activos ponderados por riesgo, muy por encima de los mínimos regulatorios.
Sin embargo, el impacto ya se siente en la dinámica crediticia regional. Desde el segundo trimestre de 2025, las entidades comenzaron a endurecer las condiciones para otorgar préstamos, especialmente a familias y pymes, una decisión que podría profundizar la desaceleración económica en Cuyo, donde el crédito es una herramienta clave para sostener consumo e inversión.
Cuyo, en el centro de la preocupación
Con la mayor tasa de morosidad familiar del país, Cuyo se convierte en un termómetro adelantado de las tensiones sociales y económicas que atraviesan los hogares argentinos. El desafío hacia adelante será doble: evitar que el deterioro del crédito derive en un freno aún mayor de la actividad regional y generar condiciones para que los ingresos vuelvan a recuperar terreno frente a un endeudamiento que, por ahora, sigue creciendo más rápido que los salarios.