El "plus" de Lisandro Sisterna en el Dakar: su hermano Juan Pablo revela los detalles de una competencia de superación
La experiencia mecánica del navegante sanjuanino se convirtió en una ventaja clave en el desierto: superó fallas graves, improvisó reparaciones inéditas y, junto a Kevin Benavides, logró una remontada que refleja el espíritu de lucha, la técnica y el orgullo familiar que atraviesan su participación en el Dakar.
En medio de la exigencia extrema que representa el Rally Dakar en Arabia Saudita, la actuación del navegante sanjuanino Lisandro "Lichi" Sisterna, junto al campeón Kevin Benavides, ha captado la atención del mundo motor. Su hermano, Juan Pablo Sisterna, en el programa Amanecidos que se emite por la AM1020, brindó detalles sobre el presente del binomio, destacando tanto los obstáculos iniciales como la capacidad técnica que ha mantenido a Lisandro en la pelea.
Un inicio accidentado y la remontada
A pesar de los buenos resultados recientes, el comienzo de la competencia fue cuesta arriba debido a fallas mecánicas que los alejaron de la punta. "Nos hemos quedado un poquito con el gusto amargo de esas etapas que perdieron tiempo al principio, porque si no hablaríamos de que estarían peleando el Dakar mano a mano en estas últimas etapas", explicó Juan Pablo. Entre los problemas mencionados figuraron roturas en el embrague, la selectora y un amortiguador, lo que les costó más de tres horas de retraso, una diferencia "prácticamente imposible de descontar" en categorías tan competitivas.
Sin embargo, una vez superados esos inconvenientes, el equipo demostró su potencial ganando etapas y haciendo podios. Recientemente, finalizaron en la cuarta posición en una etapa, quedando a solo un minuto del líder. Para Juan Pablo, es un orgullo ver a su hermano al lado de una figura como Benavides: "Es un personaje a nivel mundial tan importante que seguramente le va a abrir otras oportunidades... ha demostrado estar a la altura de estos grandes campeones".
El "plus" de ser mecánico: reparaciones insólitas
Uno de los aspectos que más destaca a Lisandro en esta edición es su conocimiento técnico, una ventaja poco común entre los navegantes. "Lichi tiene ese plus que por ahí muchos navegantes se diría que casi ninguno lo tiene. Él es mecánico, se dedica a eso y tiene una capacidad para solucionar problemas que pocos tienen", afirmó su hermano.
Esta habilidad quedó demostrada con soluciones creativas en pleno desierto. Juan Pablo relató cómo Lisandro arregló una selectora usando un destornillador y, en un episodio aún más sorprendente, cómo salvó el embrague utilizando geles hidratantes: "Se le ocurrió ponerle un gel de esos que se toman hidratantes, se lo metió entre el embrague y el volante motor y dice que se pegó; salieron en quinta andando".
Orgullo familiar y pasión compartida
El éxito de "Lichi" es vivido con intensidad por su familia, especialmente por su padre, con quien comparte la pasión por el taller mecánico. Juan Pablo admite con humildad que su hermano menor ha alcanzado niveles deportivos sin precedentes para la familia: "Ya nos superó a todos porque lo que está logrando Lichi no tiene ningún tipo de comparación con lo que hemos logrado en la parte deportiva".
La comunicación con él es constante a través de un grupo familiar, a pesar de la diferencia horaria con Arabia Saudita. "Se nos ha convertido este enero siempre estar pendientes... desde las 4 de la mañana ya estamos con el grupo a full comentando cómo va la etapa y siguiéndolo al más chiquito de la familia", comentó.
Finalmente, Juan Pablo destacó la excelente relación entre Lisandro y Kevin Benavides, quienes comparten el día a día en el "home" y han forjado un vínculo fuerte. El objetivo a futuro, según mencionó, es que esta experiencia sirva de escalón para que el equipo pueda integrarse pronto a una estructura oficial en categorías superiores