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Vitivinicultura en alerta

Exportaciones de vino alcanzan su nivel más bajo en 15 años

En 2025, las ventas externas de vino cayeron a US$ 661 millones FOB, marcando el peor registro desde 2009 debido a menores volúmenes, una ligera baja en los precios y un contexto global desfavorable. Las expectativas para 2026 son de lentos avances y mucha exigencia para el sector.

Exportaciones de vino alcanzan su nivel más bajo en 15 años

El 2025 finalizó con un panorama preocupante para la vitivinicultura argentina. Las exportaciones de vino registraron la peor performance en más de 15 años, tanto en valor como en volumen, en un contexto internacional que continúa afectando el consumo.

Según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), las exportaciones alcanzaron US$ 661 millones FOB, cifra que no se veía desde 2009, representando una caída interanual del 7,2%. En volumen, se exportaron 1,9 millones de hectolitros, un descenso del 6,8% respecto de 2024, siendo el nivel más bajo desde 2004.

El último trimestre del año evidenció un marcado deterioro. En diciembre, las exportaciones totales bajaron un 2% interanual, aunque el vino fraccionado creció un 10,8%, insuficiente para compensar el desplome del 29,5% en vino a granel. El ingreso por ventas en diciembre fue de US$ 57 millones FOB, un aumento del 3,9% respecto al mismo mes del año anterior.

No obstante, el balance anual permanece lejos de los registros históricos: los récords de US$ 921 millones FOB en 2012 y US$ 897 millones en 2021 parecen inalcanzables, al igual que los casi 4 millones de hectolitros exportados en 2020. Además, el precio promedio por litro mostró una leve baja, pasando de US$ 3,44 a US$ 3,42.

Ramiro Barrios, líder del área de Exportaciones de Bodegas de Argentina (BdA), señaló que aunque el repunte de diciembre ayudó a disminuir la caída anual, las circunstancias no alcanzaron para revertir el resultado. Destacó que diferentes regiones vinícolas, incluyendo Argentina, Estados Unidos, Burdeos y Australia, enfrentan dificultades para colocar sus vinos en el mercado global.

El freno en el consumo mundial es una causa principal. Estados Unidos y China, que durante la última década impulsaron la demanda global, han reducido su compra de vinos. En China, la caída se profundizó tras la pandemia y en Estados Unidos, factores como la inflación y la incertidumbre económica impactaron negativamente.

Daniel Rada, director del Observatorio Vitivinícola Argentino (OVA), comentó que la industria no logró recuperarse del fuerte golpe de 2023, especialmente en el segmento del vino fraccionado, donde las exportaciones bajaron de aproximadamente 200 millones a cerca de 150 millones de litros. Asimismo, alertó que el aumento del precio en dólares usado para compensar menores volúmenes afectó la competitividad en el mercado internacional.

Algunos mercados aportaron alivio. Canadá destacó favorablemente, favorecido por un conflicto arancelario que benefició a proveedores alternativos. También se observaron avances en Colombia y, en menor medida, en Rusia, mientras que el Reino Unido registró pérdidas para el vino argentino.

Las perspectivas para 2026 son moderadas. Barrios anticipa que será un año con mucho trabajo y sin cambios significativos en el entorno, donde las bodegas deberán esforzarse por mantener posiciones y mejorar la eficiencia interna y en contacto con el consumidor. El sector apunta a un crecimiento modesto, del 2% al 3%, principalmente en gamas bajas.

Rada, en tanto, señala que la clave para mejorar las exportaciones pasa por mayor previsibilidad macroeconómica y mejores condiciones de competitividad, especialmente en el tipo de cambio real. Identifica en el vino a granel una posible oportunidad ante menores cosechas en países como España, aunque advierte los desafíos logísticos y de bajo volumen actual.

El camino hacia la recuperación será largo y demandará esfuerzo sostenido del sector vitivinícola argentino.

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