Un militar venezolano narra el encuentro con la tecnología que capturó a Maduro
Un efectivo del anillo de seguridad en Caracas relata cómo un operativo estadounidense con tecnología inédita aniquiló la resistencia en minutos y culminó con la captura de Nicolás Maduro.
La madrugada del 3 de enero quedó marcada en la memoria de quienes custodiaban uno de los anillos de seguridad en Caracas. Un efectivo venezolano, que prefirió el anonimato, reconstruyó el operativo estadounidense que concluyó con la detención de Nicolás Maduro y reveló detalles sobre una tecnología desconocida en la región.
Según su relato, todo comenzó sin señales previas de alerta. "Estábamos en nuestros puestos cuando, de golpe, los sistemas quedaron silenciados. Radar, comunicaciones y dispositivos electrónicos dejaron de funcionar simultáneamente", relató.
Minutos después, un extraño zumbido sorprendió a los presentes. Había drones, pero no como los conocidos: volaban bajo, rápidamente y parecían anticipar sus movimientos. A ese sonido se sumó el estruendo de helicópteros que descendieron con gran precisión, de donde descendió un grupo reducido, pero altamente equipado, de soldados estadounidenses.
"No eran más de veinte, pero su equipamiento era completamente distinto a cualquier enemigo que hayamos enfrentado", afirmó el militar. La diferencia tecnológica fue determinante desde el inicio. El enfrentamiento duró solo instantes: "Disparaban con una velocidad y puntería inalcanzables. No tuvimos opción de reaccionar."
Lo más impactante vino después: "Lanzaron un dispositivo que no puedo explicar; no fue una explosión común, sino una presión brutal que afectó físicamente a varios de nosotros, provocando sangrado y descompensación." Según su testimonio, esa tecnología anuló cualquier capacidad de defensa.
Mientras el caos se extendía en múltiples puntos estratégicos de Caracas, las fuerzas estadounidenses completaron la extracción de Maduro. En cuestión de horas, ya estaba fuera del país, rumbo a Estados Unidos para enfrentar cargos federales.
"Fue rápido. Demasiado rápido", concluyó el testigo. El operativo, descrito por Washington como "preciso y quirúrgico", puso fin a casi 13 años de gobierno de Maduro y abrió un capítulo inéditamente violento en la historia de Venezuela.
Para quienes estuvieron al frente de la defensa, aquella noche dejó la certeza de haber enfrentado "una demostración de poder nunca antes vista".