Juan José Retamero: el empresario que consolida su imperio en San Juan y ahora apunta a Mendoza
El empresario español que lidera inversiones en minería, energía y desarrollo inmobiliario en San Juan avanza con proyectos millonarios en Mendoza, pese a un litigio pendiente y un modelo de negocios discreto y poco convencional.
En Argentina, Juan José Retamero, empresario español y cabeza del grupo Aisa, ha tejido un entramado empresarial que abarca minería, energía, pesca e hidrocarburos, modificando paisajes estratégicos en el país. Llegó en 2015 con una apuesta en el sector vitivinícola que terminó en conflicto judicial con Fecovita, marcando su relación con Mendoza, sin detener su ambición de expansión.
Su influencia se consolidó principalmente en San Juan, donde controla la mina Gualcamayo, desarrolla el yacimiento Carbonatos Profundos y promueve un megaparque fotovoltaico. Además, impulsa un ambicioso proyecto inmobiliario con inversiones superiores al USD 1.000 millones, que incluyen sectores residenciales y comerciales, transformando así el perfil productivo y urbanístico de la provincia.
Características distintivas del grupo Aisa son la reinversión constante, autonomía financiera y ausencia de deuda, lo que le permitió expandirse desde 2022 hacia pesca en Chubut y parques solares en San Luis y San Juan. Esta estrategia se sustenta en la percepción del empresario de las posibilidades económicas del país y el aprovechamiento del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que promueve proyectos superiores a USD 2.500 millones.
Hoy, Retamero vuelve a enfocar a Mendoza. Planifica inversiones cercanas a los USD 200 millones en tres bloques de Vaca Muerta, siendo dos de ellos en territorio mendocino. A pesar de carecer de vínculos institucionales directos, reconoce positivamente la gestión local y contempla un posible regreso al sector vitivinícola, esta vez con una bodega propia. Afirma que "mi conflicto fue con personas, no con Mendoza".
También estudia oportunidades en hotelería y desarrollos inmobiliarios, todo en un contexto que define como de "condiciones abiertas, pero no aseguradas". Actualmente, su empresa emplea a más de 1.000 personas y proyecta generar miles más en variados sectores. Su operación se caracteriza por la precisión, visión a largo plazo y diversificación.
En Mendoza, coexisten el recuerdo de una sociedad frustrada y la expectativa de futuras colaboraciones. Mientras San Juan se mantiene como epicentro visible de su influencia, con proyectos de torres, energía renovable y minería como bandera, Mendoza se prepara para reconfigurar su relación con un actor silencioso pero decisivo en la economía regional. Retamero continúa expandiendo su impronta en el oeste argentino, con inversiones que las provincias observan con atención.