Alarma por el aumento de casos de sífilis en el país: cuáles son los primeros síntomas
El país registra un incremento histórico del 20,5% en casos de sífilis en 2025, con la mayoría de contagios en jóvenes de 15 a 30 años. Se alertan los síntomas iniciales para fomentar una detección temprana.
Argentina enfrenta un aumento sin precedentes en los casos de sífilis. Según el Boletín Epidemiológico Nacional, en las primeras 44 semanas de 2025 se reportaron 36.702 contagios, un aumento del 20,5% respecto al mismo período del año anterior. Esta cifra se acerca a los 36.917 casos registrados en todo 2024, el mayor número desde que se llevan registros y que confirma una tendencia creciente en los últimos años.
El incremento afecta principalmente a la población joven, concentrándose el 70% de los casos en personas de entre 15 y 30 años, con picos en los grupos de 20 a 24 y 25 a 29 años. Asimismo, se destaca un aumento preocupante entre mujeres jóvenes, lo que genera alarma en las autoridades sanitarias.
Territorialmente, las provincias con mayor tasa de contagios por cada 100.000 habitantes son Córdoba (220), San Luis (190), Jujuy (181), Chaco (159) y Tierra del Fuego (145). En la Ciudad de Buenos Aires, los casos se duplicaron con respecto a 2023, alcanzando niveles comparables a los de 2019. La Patagonia registra el mayor crecimiento regional, seguida por Cuyo.
La sífilis es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema pallidum. Se transmite principalmente por contacto sexual sin protección con llagas contagiosas, pudiendo también pasar de madre a hijo durante el embarazo o parto, lo que puede provocar complicaciones graves como abortos, muerte fetal o daños severos en el recién nacido.
La enfermedad evoluciona en diversas etapas: primaria, secundaria, latente y terciaria. Los síntomas pueden variar o ser imperceptibles, por lo que es posible que una persona esté infectada meses o años sin saberlo, situación que requiere diagnóstico y tratamiento para evitar complicaciones graves.
En la etapa primaria, el primer signo típico es el chancro, una pequeña llaga única, firme y no dolorosa que aparece en el sitio de infección como pene, vulva, vagina, ano, recto o boca, entre 2 y 6 semanas tras el contacto sexual de riesgo. Esta lesión suele pasar desapercibida por no doler y ubicarse en zonas poco visibles. Sin tratamiento, el chancro se cura solo en 3 a 6 semanas, pero la bacteria permanece y la infección avanza.
En la sífilis secundaria, semanas después o tras desaparecer el chancro, pueden presentarse sarpullidos en el tronco, palmas y plantas, llagas húmedas en boca o genitales, fiebre, malestar general, ganglios inflamados, caída de cabello en mechones, dolor de garganta, fatiga y pérdida de peso. Estos síntomas también pueden desaparecer espontáneamente, pero la infección persiste activa sin tratamiento.
El período latente carece de síntomas visibles, aunque los análisis sanguíneos siguen siendo positivos, y puede durar años. Durante esta etapa, la infección puede dañar el organismo y avanzar hacia la sífilis terciaria si no se adquiere tratamiento oportuno.