Ex titular de IPA-Pymes alerta sobre cierre masivo de fábricas y crisis industrial
Daniel Rosato, ex presidente de IPA-Pymes, denuncia una caída del 30% en ventas industriales, aumento de importaciones y pérdida de 280.000 empleos formales, y pide un régimen especial para pymes y políticas industriales urgentes.
La industria argentina se encuentra en una situación crítica según Daniel Rosato, ex presidente de IPA-Pymes. Rosato señaló que el sector manufacturero ha perdido un 30% de sus ventas debido a una ola de importaciones indiscriminadas y desleales, afectando principalmente a sectores clave y generadores de empleo.
Destacó que la industria nacional no está preparada para competir con productos extranjeros debido a factores como la carga impositiva, costos laborales y energéticos elevados, falta de crédito y financiamiento. Esto repercute en la caída del sector y en la pérdida del poder de compra de los trabajadores.
Los datos revelan que hasta agosto se cerraron 18.000 empresas y se perdieron 280.000 empleos formales, mostrando la gravedad del escenario actual. Rosato reclamó una reunión con el ministro de Economía, Luis Caputo, para plantear propuestas concretas, entre ellas un régimen especial para pymes similar al RIGI, bautizado RIPI, que otorgue beneficios y reglas claras para evitar nuevos cierres.
El dirigente advirtió el impacto en sectores como textil, calzado, juguetes, metalúrgica, construcción y acero, mencionando que compañías importantes como Techint alertan sobre la competencia del acero importado, que paraliza plantas locales y genera suspensiones laborales.
Para Rosato, la crisis refleja la ausencia de una política industrial de largo plazo, ya que en siete años se perdieron más de 30.000 empresas. Enfatizó la necesidad de seguridad jurídica y previsibilidad para atraer inversiones.
Sobre la reforma laboral, destacó que sin actividad económica y consumo, no se podrá crear empleo, pues muchas pymes operan al 50% de su capacidad. Propuso un fondo indemnizatorio para dar previsibilidad a empleadores y derechos a trabajadores, evitando así la alta conflictividad laboral.
Como ejemplo personal, contó que sus fábricas metalúrgica y papelera están bajo presión, trabajando por debajo del punto de equilibrio pero manteniendo al personal ante la consideración de los trabajadores como un capital valioso.
Rosato concluyó advirtiendo que la crisis industrial afecta a todos y recordó la urgente necesidad de políticas que detengan los cierres y recuperen el mercado interno, señalando: "El que dice que le va bien, en algún momento estará como el resto". Espera que en próximos encuentros la situación mejore.