Los responsables por la muerte de Martín, somos todos
La falta de controles en los campos de juego, clubes o camping, son, entre otros, los principales inconvenientes a la hora de buscar un responsable.
Lamentablemente, ya no podemos devolverle la vida a Martín Páez, el pequeño de apenas 13 años, quien falleció en la tarde del domingo, tras sufrir un grave accidente mientras (se le cayó un arco de metal sobre su cabeza), se encontraba en el camping del Círculo de Oficiales de la Policía de San Juan, ubicado sobre calle Doctor Ortega, casi Meglioli, en el departamento Rawson, simplemente con la intención de pasarla bien, en un cumpleaños de un familiar.
Pero lo que sí podemos hacer, es salir a controlar: Policía, bomberos, encargados de clubes, camping y canchas de futbol en todos los lugares donde hay canchas o canchitas de fútbol y controlar el estado, fundamentalmente, de los arcos, para que estén asegurados al piso y no exista la posibilidad de moverse o trasladarlo de un lugar a otro sin la supervisión de un mayor. Esa es la única manera de evitar estos accidentes que a la larga terminan provocando una desgracia. O en espacios recreativos, especialmente frecuentados por menores. En otras palabras, al que le quepa el saco que se lo ponga.
Casi siempre, por no decir siempre, tenemos que esperar que pasen, lamentablemente, las cosas o las desgracias para salir a buscar una solución a viejos problemas, cuando lo ideal es evitar las desgracias, las fatalidades, los lamentos. Así, en todos los órdenes de la vida, como por ejemplo la colocación de reductores de velocidad después de varios accidentes. La semaforización o colocación de semáforos, luego de varias colisiones que pueden terminar en tragedias. Arrancar árboles secos, colocación de carteles de tránsito, entre otros detalles que hacen a la vida cotidiana de todos los sanjuaninos. Pero bueno, más vale tarde que nunca.
Hasta el momento, no hay personas imputadas y la familia no presentó ninguna denuncia. De todas maneras, la causa seguirá en investigación. Al igual que los hechos anteriores, el arco no estaba anclado e investigan si cumplía con las reglas de seguridad
Volviendo a este lamentable hecho sucedido en Rawson, nos debemos remontar al año 2020 en un similar ocurrido en el departamento Pocito, donde otro niño falleció por la misma situación. Se le cayó encima un arco mal asegurado en un club deportivo, un incidente que puso de relieve los peligros de las estructuras deportivas móviles mal ancladas.
Antecedentes
El lamentable hecho se produjo en la cancha de fútbol, ubicada en Barreal, que derivó en la muerte de Hilario Uriel Uribe, de 4 años. Uno de ellos ocurrió en el departamento de Pocito, el 29 de febrero del 2020, en una finca ubicada en calle Vidart, entre Calle 6 y 7. En ese lugar, durante la tarde, Ramiro Rato, de apenas 2 años, jugaba en una cancha de fútbol de la propiedad donde fue con su familia a disfrutar del fin de semana.
La autopsia a Martín
La autopsia determinó que el lamentable fallecimiento se produjo a causa de un traumatismo craneoencefálico. Así lo reflejó, el estudio forense el que permitió establecer que el golpe en la cabeza fue causado por la caída del arco de fútbol con el que el niño jugaba minutos antes.