Identifican al trabajador rural que perdió la vida en Santa Lucía tras sufrir un infarto
Antonio Orestes Torres, un hombre de 66 años, fue encontrado sin vida en una finca de Santa Lucía tras haber acudido al hospital por dolores en el pecho. La autopsia reveló que la causa de su muerte fue un infarto agudo de miocardio, lo que ha causado una profunda conmoción en la comunidad.
En un lamentable suceso ocurrido en Santa Lucía, se identificó a Antonio Orestes Torres, un trabajador rural de 66 años, quien fue hallado sin vida en una finca situada en Alto de Sierra. El incidente tuvo lugar entre la noche del martes 28 y la madrugada del miércoles 29 de octubre, mientras Torres se encontraba realizando tareas de riego y zanjeo.
Horas antes, Antonio Orestes había sido diagnosticado en el Hospital Marcial Quiroga debido a dolores musculares. A pesar de las recomendaciones médicas, decidió regresar a sus labores en la finca, donde trabajaba como contratista, sin antecedentes clínicos relevantes.
Según testimonios de la familia, el martes por la mañana, Torres experimentó fuertes dolores en el pecho, lo que lo llevó a buscar atención médica. Sin embargo, tras ser informado de que se trataba de dolores musculares, eligió continuar con sus actividades laborales. Sus seres queridos no imaginaron que esta decisión podría resultar en una tragedia.
Alrededor de la medianoche, al notar su ausencia prolongada, los familiares de Torres comenzaron a buscarlo. Encontraron su camioneta estacionada en la finca, con la llave puesta, pero no había señales de él. Tras recorrer el terreno, lo hallaron tendido en el suelo, con una pala en las manos, sin signos de violencia.
El lugar del hallazgo, cercano a la calle Urquiza, era donde Antonio había estado trabajando. Su cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial, donde la autopsia preliminar determinó que la causa de su muerte fue un infarto agudo de miocardio, ocurrido aproximadamente seis horas antes de ser encontrado. El informe médico no halló signos de violencia ni indicios de criminalidad.
La conmoción en la localidad fue inmediata, dado que Torres era una persona muy conocida por su dedicación en el trabajo rural. Vecinos y compañeros lo describen como alguien de carácter tranquilo y comprometido. La noticia de su deceso generó una profunda tristeza entre quienes lo conocían.
La investigación fue liderada por el fiscal Sebastián Gómez y el ayudante fiscal Adrián Elizondo, de la UFI Delitos Especiales N°5, con el apoyo de la Comisaría 5ª, la Brigada de Investigaciones y la Policía Científica. A pesar de que la causa de su fallecimiento fue esclarecida rápidamente, la partida de Antonio Orestes Torres deja un vacío en la comunidad y resalta los riesgos asociados al trabajo rural.