Pablo Aristizábal: "La inteligencia artificial no debe reemplazar la mente humana, sino ampliarla"
El reconocido educador y creador de FlexFlix.ai participó en el Primer Congreso Provincial de Inteligencia Artificial aplicada a la educación, realizado en el Centro de Convenciones Barrena Guzmán. Durante su disertación, Aristizábal destacó que la IA debe ser un "copiloto" que acompañe al docente en el desarrollo del pensamiento crítico y creativo de los estudiantes, y no un piloto automático que sustituya la inteligencia humana.
El profesor Pablo Aristizabal llegó a la provincia en el marco del Primer Congreso Provincial de Inteligencia Artificial –IA- aplicada a la educación. Las jornadas se desarrollaron en el Centro de Convenciones Barrena Guzmán. También estuvieron como disertantes la magister Marilina Peralta, quien habló de presencialidad remota y la magister Emilce Carmona. El especialista marcó su visión respecto a esta tecnología que aplicada a la educación produce un cambio revolucionario.
-Vos planteas a la IA como un copiloto en los procesos de educación. ¿Por qué?
Nosotros trabajamos en FlexFlix.ai para que la inteligencia artificial no reemplace la inteligencia humana, sino a ampliarla. Por eso hablo de un copiloto, a diferencia de que se transforme en un piloto automático de las sociedades. En la educación, el docente sigue siendo quien conduce —quien da dirección, propósito y sentido—, pero ahora también tiene un copiloto que lo puede acompañar en el proceso cognitivo personalizado de cada alumno, adaptarse a su ritmo, ofrecerle feedback inmediato y ayudarlo a entrenar su pensamiento. Pensar en un buen copiloto no es el que toma el volante: es el que te ayuda a mirar mejor la ruta. En ese sentido, el buen uso de la IA nos permite pasar del modelo de "enseñar contenidos" al de "entrenar mentes" para forjar las habilidades del pensamiento. Si la usamos con criterio, se convierte en un amplificador de la inteligencia humana, no en un sustituto. Por eso insisto: no se trata de enseñar a usar IA, sino de aprender a pensar mejor con IA. Esa es la gran transición civilizatoria que estamos viviendo.
¿Cómo se transforma la educación a partir de la IA?
La educación se transforma porque ya no alcanza con enseñar contenidos. La IA nos obliga a entrenar pensamiento, no a repetir información, la humanidad tiene el desafío de desarrollar un pensamiento aumentado. Pasar del arte, de responder al arte, de preguntar, de memorizar, a razonar y crear con criterio. El aula deja de ser un lugar de transmisión para convertirse en un gimnasio mental donde la IA guiada por el docente, acompaña, entrena y amplifica la inteligencia humana.
¿El sistema educativo está al menos cerca para atender los requerimientos de la IA?
Depende. Estamos cerca si no nos dejamos engañar por los espejitos de colores de las grandes tecnológicas, que buscan usuarios, no mentes ampliadas. Pero estaremos lejos si no hay una decisión política que ponga a la IA en el currículum, no solo en la sala de computación. No se trata de enseñar IAs, sino de aprender a co-pensar con ellas. Y eso empieza también en el hogar: estimulando el vocabulario, el pensamiento crítico y el valor del aprendizaje.
¿Cómo se marcan límites en este nuevo modelo entendiendo que hoy muchos de los estudiantes tienen problemas de comprensión de textos?
Justamente ahí está la oportunidad. La IA permite personalizar el aprendizaje, y si se aplica bien, aumenta la equidad. Porque no solo ayuda al que tiene dificultades de comprensión, sino que no frena al que avanza más rápido. Cada estudiante puede entrenar a su ritmo, sin bajar el nivel general. Ese es el verdadero límite: usar la IA con propósito pedagógico, no como atajo.
¿Hasta dónde la IA superglobaliza y hasta donde con su utilización se pierde el contexto de la realidad cercana?
Ese es uno de los grandes riesgos: dejarse atrapar por los espejitos de colores. Si la IA se usa sin propósito, descontextualiza. Pero si la incorporamos con sentido pedagógico, curricular y contextual, puede hacer lo contrario: aumentar la transferencia y el aprendizaje situado. Nada es magia. Llevar IA a las aulas exige profundidad y criterio, no modas tecnológicas. Los chicos tienen una gran competencia digital y con ello la IA fortalece sus competencias.
¿Pero hasta dónde llega la comprensión de la herramienta IA en docentes y formadores?
No creo en esa idea de que los jóvenes son "nativos digitales" y los docentes no. Usar tecnología no significa comprenderla. La comprensión surge del desarrollo de habilidades del pensamiento: axiológicas, críticas, analíticas, creativas y flexibles. Y en esas habilidades no se trata de jóvenes o mayores, sería normal que en la mayoría de los casos los docentes estén más preparados que los propios alumnos, el tema es usar la IA con criterio y como dije al principio que aprendes a co-pensar con IA y ahí la humanidad tiene un solo espacio para que esto suceda equitativamente, la escuela y el único que los puede guiar en el arte de preguntar, y promover el pensamiento crítico, es el docente.
Sobre el entrevistado
Pablo Aristizábal es un reconocido educador, emprendedor y referente en innovación tecnológica aplicada a la educación. Profesor concursado de la Universidad de Buenos Aires y fundador de la cátedra Emprendedor, ha desarrollado una destacada carrera orientada a transformar los procesos de aprendizaje a través de la tecnología. Fundó Grupo Competir, una empresa pionera en el ámbito EdTech y del edutainment, que ha desarrollado herramientas educativas de alcance global como Creadores, Educatina y FlexFlix. Estas plataformas integran inteligencia artificial con un enfoque curricular para potenciar la inteligencia biológica de estudiantes y docentes, promoviendo el pensamiento flexible y la alfabetización digital. Su trabajo ha sido reconocido con múltiples premios nacionales e internacionales, entre ellos el Sadosky de Oro en Tecnología, un Récord Guinness, el premio Martín Fierro y un reconocimiento de la ONU por su aporte a la innovación educativa. A través de su visión humanista y tecnológica, Aristizábal impulsa una educación equitativa que aprovecha la inteligencia artificial para ampliar las capacidades humanas, no reemplazarlas, defendiendo el acceso universal a la tecnología como herramienta transformadora del aprendizaje.