La sonrisa que te da vida
María Mesina, tiene 46 años, trabaja de administrativa, estudia una carrera universitaria y es mamá de Nadia de 19 años y de Candela de 17 quienes la fortalecen a diario para pelarle a la vida con una sonrisa.
Abrió los ojos. Lo primero que pensó fue: "Candela". No se demoró y se levantó, ni siquiera miró el reloj, eran las 7.45.
Caminó hasta la habitación y allí se encontró con una postal diaria. Ojos grandes, brillosos y esa sonrisa inconfundible de Candela que nadie en este mundo puede tener.
Suspiró aliviada y preparó todo para levantarla.
Esta situación es diaria, los siete días de la semana. Los 365 dìas del año.Maria Mesina empieza su dia con la sonrisa de su hija. Eso que puede parecer común es la vitamina para que ella a diario salga a pelear por su vida y por la de su familia.
Maria es mamá de Nadia que tiene 19 años y estudia Geología, ha sido la mano incansable que siempre la sostuvo. Al igual que Daniel Bustos, el padre de las niñas, quienes conforman una familia extraordinaria.
Hoy a los 46 años Marìa empezó la carrera de Licenciatura en Gestión Universitaria, completa esa tarea con su tarea en mesa de entrada de la Facultad de Filosofìa pero la tarea mas importante es la de ser mamá.
"Es una bendición muy grande ser mamá de Nadia y Candela, porque me enseñan a diario a ser mejor persona. Muchos me dicen como haces para multiplicarte, por los hijos todo lo hago".
Candela, la hija menor de María y Daniel, tiene como diagnóstico Agenesia de cuerpo calloso que es una enfermedad neurológica poco común caracterizada por una ausencia parcial o completa del cuerpo calloso.
El cuerpo calloso es el haz de fibras nerviosas más grande del cerebro y facilita la comunicación entre los hemisferios izquierdo y derecho. La agenesia del cuerpo calloso se produce cuando esta estructura fundamental no se desarrolla durante el embarazo, lo que provoca interrupciones en la comunicación interhemisférica.
" A los tres meses la pediatra se dio cuenta que Candela no respondía a los estimulos de un bebe de ese tiempo. Allí empezó nuestro peregrinar por médicos hasta que en Mendoza nos dieron el diagnóstico exacto. Fue empezar un camino en el que no estaba preparada pero que fui aprendiendo dia a día"
Hoy Candela a sus 17 años con los tratamientos y las terapias que le realizan puede estar en una silla de ruedas.
"Por suerte nos hemos cruzado con profesionales maravillosos con los que hemos podido trabajar en la superación de Candela, por ejemplo con la licenciada Adriana Quiroga su trabajo con la estimulación visual pudo corregir el estravismo, solo por mencionar algunos de los tantos que me han ayudado". Cuenta con orgullo Maria.
No habla de sueños ni de anhelos, solo de vivir y disfrutar de lo que tiene: una familia y dos hijas que son una bendición.
"Para este dia de la madre no pedí nada, en realidad le agradecí a Dios que me diera la hermosa tarea de ser madre. Pueden faltarme muchas cosas pero me sobra la fortaleza que me entrega cada dia mis hijas" expresa casi entre lágrimas María.
La noche llega. Las luces se apagan y el silencio se apodera de la casa de los Bustos Mesina. Un dìa mas pasa y María Mesina cierra los ojos pensando en que mañana lo primero que vera es la sonrisa de Candela, o lo que es lo mismo la sonrisa de la vida.
UN MOMENTO ÚNICO
Hace dos años, cuando llegó el momento que Candela cumpliera los quince se vivió en la familia una situación muy particular. Festejar o no festejar. La economía familiar no permitía llegar a una fiesta, pero la magia se hizo y Mamá María se vistió de héroe para que su hija pudiera vivir un momento único.
"Todavía no puedo saber como una persona anónima nos regaló el salón para que Cande tuviera su fiesta. Recibimos ayuda de todos lados y ella tuvo su vestido, su cumpleaños de 15, su fiesta y su vals. Ese momento con su padre en el centro de la pista los dos bailando fue mágico" cuenta María entre lágrimas.
Candela no se puede parar y no se moviliza pero abrazada a su padre bailó tiempo de vals de chayanne arrancando el aplauso de los presentes y algunas que otras lágrimas entre otros.