Vecinos del barrio Rivadavia Norte exigieron más presencia policial ante una ola de robos y ataques
Cansados de los hechos delictivos, los vecinos del Barrio Parque Rivadavia Norte se reunieron anoche en la plaza del barrio con autoridades policiales. Denunciaron que viven "una emergencia de inseguridad total" y reclamaron patrullaje constante, cámaras que funcionen y controles reales.
La inseguridad volvió a movilizar a los vecinos del Barrio Parque Rivadavia Norte, en Rivadavia.
En la noche de este martes 14 de octubre, decenas de familias se reunieron en la plaza del barrio para dialogar con las autoridades policiales y exigir medidas urgentes ante el aumento de robos, asaltos y hechos violentos que se repiten día tras día.
La convocatoria surgió de los propios vecinos, quienes difundieron el mensaje por redes sociales y grupos de WhatsApp, invitando a participar de una asamblea vecinal para hablar sobre "la inseguridad que estamos sufriendo".
La reunión contó con la presencia de jefes policiales de la Comisaría 23, quienes escucharon los reclamos y reconocieron las dificultades que enfrenta la fuerza para cubrir toda la jurisdicción.
Según explicaron los propios jefes, solo cuentan con cinco efectivos por guardia, una camioneta y una moto para patrullar una amplia zona que incluye barrios y zonas aledañas.
"Con tan pocos recursos es imposible llegar a todos lados", admitieron los funcionarios, ante la visible preocupación de los vecinos.
Durante la reunión, los habitantes expresaron su hartazgo por la falta de presencia policial y el miedo con el que viven a diario. En un documento que entregaron a las autoridades, los vecinos describen la situación como "una emergencia de inseguridad total".
"Ya no se trata de hechos aislados, ni de sensación, es una realidad insoportable. A cualquier hora del día o de la noche somos víctimas de robos, ataques, amenazas y violencia. No hay horarios seguros, no hay calles seguras, no hay presencia policial", expresaron en la nota.
También denunciaron que muchas familias evitan salir de noche, los comercios trabajan con temor y que se registran arrebatos, entraderas y robos de motos con frecuencia. "Lo que antes era un barrio tranquilo hoy es una zona liberada", afirmaron.
Los vecinos pidieron al Ministerio de Seguridad una respuesta inmediata y reclamaron presencia policial constante, controles reales, iluminación en las calles, cámaras que funcionen y un plan de seguridad sostenido. "No queremos esperar a que haya una tragedia para que alguien actúe", señalaron.
El encuentro cerró con el compromiso de elevar las inquietudes a las autoridades provinciales, mientras los vecinos planifican nuevas acciones para continuar visibilizando su reclamo.
"No queremos vivir con miedo. Queremos vivir con dignidad", concluyeron los vecinos, una frase que resume el sentir de un barrio que exige seguridad ahora.