Una vida en el aula y una novela recién publicada: Silvana Bortot honra el Día del Profesor
En el Día del Profesor, Silvana Bortot, docente de la Escuela Rogelio Boero, reflexiona sobre los desafíos de la enseñanza actual, la importancia del vínculo con los alumnos y celebra la publicación de su primera novela de ciencia ficción.
Cada 17 de septiembre, Argentina conmemora el Día del Profesor en honor a José Manuel Estrada, destacado intelectual y educador fallecido en 1894, cuya labor dejó una huella imborrable en el sistema educativo del país. En este marco, Zonda Diario dialogó con Silvana Bortot, profesora de Lenguay Literatura de 47 años, egresada de la carrera de Letras de la Universidad Nacional de San Juan, quien compartió su experiencia tras 24 años de docencia y la reciente publicación de su novela de ciencia ficción psicológica.
Silvana comenzó su carrera en diciembre de 2001 en la Escuela Rogelio Boero, institución a la que se siente profundamente ligada. "Soy boerista, mi corazón está ahí", afirma con orgullo. Desde sus inicios, encontró en esta escuela un ambiente laboral cálido y enriquecedor, donde el vínculo con sus compañeros, directivos y alumnos marcó su trayectoria. "Si no hay vínculo, no hay aprendizaje", sentencia, destacando la importancia de las relaciones humanas en el aula. Para ella, la docencia no solo ha sido una profesión, sino un espacio de crecimiento personal que le permitió construir lazos de camaradería y renovarse constantemente.
En un contexto donde la tecnología es omnipresente, Silvana reflexiona sobre los retos que enfrentan los profesores hoy en día. "El primer desafío es aceptarla", sostiene, subrayando la necesidad de integrar la tecnología como una herramienta que potencie el aprendizaje, sin perder de vista la "vieja didáctica" basada en la palabra, la presencia y la creatividad. "Hay que ayudar al alumno a usar la tecnología a su favor", agrega.
Frente a la percepción de que los estudiantes leen menos, Silvana se muestra escéptica ante las estadísticas. Para ella, la clave está en el entusiasmo del docente: "Cuando compartís tu pasión por la lectura, los alumnos se encienden". Su experiencia le ha demostrado que, con el enfoque adecuado, los estudiantes terminan entregándose con entusiasmo a la lectura y la escritura. "El profe que lee, que escribe y que contagia esa habilidad marca la diferencia", afirma.
Lo que más disfruta de su profesión es el aula: "Construir con mis alumnos, que me sorprendan con su autenticidad, es lo que me motiva". Sin embargo, también reconoce los aspectos más desgastantes de la docencia, como la excesiva carga horaria que enfrentan los docentes sanjuaninos para alcanzar un sueldo digno. "Trabajar 50 horas o más impacta en la salud física y emocional", lamenta, y apunta a una deuda pendiente del Estado: reducir la carga horaria para priorizar la calidad sobre la cantidad.
Un sueño cumplido: la publicación de su novela
Además de su compromiso con la enseñanza, Silvana celebra un hito personal: la publicación de su novela de ciencia ficción psicológica y filosófica, editada por Abdulah y disponible desde hace dos semanas en las librerías Akainik Libros y Athropos Libros. "Comencé a escribirla en noviembre del año pasado, y afortunadamente está teniendo muy buena recepción", comparte con entusiasmo.
La novela explora temas profundos como la fragilidad de la memoria, los vínculos y los recuerdos, a través de tres personajes inmersos en un proceso de transformación. "Toco el tema de cómo los discursos sociales, a veces con tintes espirituales u holísticos, moldean el espíritu de las personas, para bien o para mal", explica. La trama incorpora una tecnología avanzada que permite manipular recuerdos, un recurso que invita a reflexionar sobre los procesos emocionales y psicológicos.
"Es una obra que combina reflexión psicológica, filosofía y ciencia ficción, comentó la profesora.
En este Día del Profesor, la historia de Silvana Bortot refleja la pasión, el compromiso y la creatividad que los docentes aportan a diario, dentro y fuera del aula.