Prisión preventiva para un hombre acusado de abuso sexual en San Juan
Mario Paco Ibarra, de nacionalidad boliviana, enfrenta cargos por abuso sexual tras un encuentro con una joven sanjuanina con discapacidad. La jueza Carolina Parra dictó prisión preventiva por cuatro meses mientras avanza la investigación.
El caso de Mario Paco Ibarra, un individuo de nacionalidad boliviana oriundo de Mendoza, ha captado la atención del ámbito judicial en San Juan. Este miércoles, la jueza de garantías Carolina Parra dictó prisión preventiva en su contra, en el marco de una investigación por el delito de abuso sexual con acceso carnal, en perjuicio de una joven de 22 años que presenta un retraso madurativo leve.
Según los antecedentes del caso, Ibarra conoció a la víctima a través de la plataforma TikTok, lo que desencadenó una serie de interacciones que culminaron en su visita a la provincia. Tras ser recibido en el hogar de la joven, donde la familia le permitió pasar la noche, ambos se trasladaron al parque al día siguiente. Sin embargo, el desenlace de esta relación social se tornó trágico cuando Ibarra llevó a la joven a un hotel alojamiento, donde, según la acusación, la ultrajó sexualmente.
La Cámara Gesell, que consistió en una entrevista videograbada con la víctima, resultó ser un elemento clave en el desarrollo del caso. Inicialmente investigado como un abuso sexual simple, las declaraciones de la joven durante la Cámara Gesell revelaron un escenario más grave. La ayudante fiscal de UFI ANIVI, Gabriela Natalia Villavicencio, destacó que la víctima reiteró en múltiples ocasiones su deseo de irse y su negativa a mantener relaciones, lo que fortaleció la acusación en contra de Ibarra.
La investigación sobre Ibarra se inició hace varios meses, tras la denuncia presentada a fines de abril de este año. A principios de julio, se llevó a cabo la Cámara Gesell, y con la nueva información recabada, la fiscalía solicitó la detención inmediata del acusado. La orden fue ejecutada el 11 de agosto, luego de que se enviara el exhorto correspondiente a Mendoza.
Los hechos, según la denuncia, comenzaron con un contacto a través de TikTok, que incluyó mensajes y llamadas. El 5 de abril, Ibarra llegó a San Juan y se presentó ante la familia de la joven, quien lo consideraba su "novio". El abuso ocurrió al día siguiente, cuando Ibarra llevó a la joven a un hotel, donde, según los relatos, ella expresó su deseo de irse, pero él la ignoró y le ordenó que no hablara sobre lo sucedido.
La fiscalía solicitó una prisión preventiva de seis meses y un año de investigación penal preparatoria. Sin embargo, la defensa, representada por la defensora oficial Sandra Leveque, se opuso a esta medida, proponiendo una liberación bajo condiciones más leves y un plazo de investigación menor. Finalmente, la magistrada dictó una prisión preventiva de cuatro meses, que Ibarra deberá cumplir en el Servicio Penitenciario Provincial, mientras que el plazo de investigación se estableció en ocho meses.
En su declaración ante la jueza, Ibarra argumentó que no era consciente del retraso madurativo de la joven, afirmando: "Yo la respeté. Fue normal y así tuvimos relaciones. Yo no abusé de ella". Además, manifestó que, de haber sabido sobre la condición de la víctima, no habría mantenido relaciones con ella, y aseguró que fue la joven quien lo llevó al hotel alojamiento.