Muere un príncipe a los 22 años
El príncipe de Luxemburgo padecía una rara enfermedad y falleció a sus 22 años.
Se trata de Frederik de Nassau, hijo del príncipe Roberto de Luxemburgo y la princesa Julie Ongaro.
El Gran Ducado de Luxemburgo se vistió de luto tras el fallecimiento del príncipe Frederik de Nassau.
Con tan solo 22 años, Frederik dejó este mundo tras una valiente batalla contra la enfermedad mitocondrial POLG, un trastorno genético raro que le fue diagnosticado a los 14 años.
La noticia, confirmada por sus padres el 8 de marzo a través de un emotivo comunicado en la web de la Fundación POLG —organización que el joven fundó para impulsar la investigación sobre esta afección—, ha generado una ola de conmoción y tristeza no solo en la familia real, sino también entre los ciudadanos luxemburgueses y la comunidad internacional.
Frederik, sobrino del Gran Duque Enrique, actual jefe de Estado de Luxemburgo, era un miembro poco conocido de la Casa de Nassau-Weilburg, la dinastía reinante.
Sin embargo, su vida estuvo marcada por una lucha silenciosa, pero inspiradora contra una enfermedad que priva a las células de energía, causando la falla progresiva de múltiples órganos.