Bullrich a la CGT: "Se hubieran quejado de cualquier cosa"
La ministra de Seguridad se refirió al llamado de protesta de la confederación y planteó que la central tuvo "cuatro años y no hizo nada", en referencia al gobierno de Alberto Fernández.
La exministra de Seguridad Patricia Bullrich expresó su crítica hacia la convocatoria de movilización realizada por la Confederación General del Trabajo (CGT) para el próximo miércoles 27 de diciembre en rechazo al Decreto de Necesidad y Urgencia impulsado por el Gobierno. Bullrich afirmó que la CGT "solo defiende sus intereses" y cuestionó la falta de acción de la cúpula sindical durante los cuatro años anteriores. La exfuncionaria respaldó las medidas de "desregulación" económica propuestas por Javier Milei, presidente de La Libertad Avanza, y anticipó posibles escenarios de conflictividad social.
Durante una cena en la mesa de Mirtha Legrand, Bullrich subrayó que la "degradación moral en Argentina tiene un capítulo económico y también tiene un capítulo moral". También elogió la aplicación del Protocolo de Mantenimiento del Orden Público en el contexto de la movilización aniversario del 20 de diciembre de 2001 organizada por Unidad Piquetera. En este sentido, enfatizó que el trabajo previo para informar a la gente sobre posibles consecuencias, como la pérdida del plan Potenciar, contribuyó a evitar la participación de niños en la movilización.
Bullrich rechazó la convocatoria a la Comisión de Trabajadoras de Casas Particulares y defendió el megadecreto que incluye modificaciones a la Ley de Contrato de Trabajo y restricciones al derecho de huelga. Aseguró que las multas por empleados no registrados no lograron reducir la informalidad laboral y destacó que el derecho de huelga no se modifica.
Finalmente, Patricia Bullrich respaldó la afirmación del presidente Javier Milei acerca de que la sociedad que protesta padece el "síndrome de Estocolmo". Consideró que los cacerolazos surgidos en respuesta al DNU estuvieron "pre armados" y reiteró la idea de que la CGT defiende sus privilegios en lugar de representar a los trabajadores.