Iglesia tendrá su propia marca de quinoa y amaranto
El director de la Producción del Municipio de Iglesia contó que comenzaron con la siembra de los cultivos andinos. Manifestó que están trabajando para tener la propia marca de quinoa iglesiana y que el próximo paso es hacer lo mismo con el amaranto.
En el Valle de Iglesia se sigue trabajando en post de conseguir reinstalar cultivos como la quinoa, que, de acuerdo a rastros antropológicos, los hombres primitivos de la zona los tenían como alimento. Desde hace un tiempo a la fecha, se viene trabajando desde el Centro de Investigación y Desarrollo de Cultivos Andinos conformado por el municipio de Iglesia, INTA y empresas del sector para desarrollar esta faceta productiva en la zona. También se avanzó en el cultivo de amaranto, que no es propio del lugar, pero que los ensayos que hicieron esta temporada los alientan a buscar una mayor extensión del cultivo e ir por una etapa de desarrollo comercial para el 2024.
Teniendo en cuenta esta situación es que se avanza en la creación de una marca para la comercialización de la quinoa, que en la actualidad tiene unas 5 hectáreas cultivadas y se pretende al menos tener 15 hectáreas en el territorio del departamento. En segundo término, también prevén lo mismo con el amaranto.
El ingeniero Roberto Resta, director de Producción y Ambiente de la Municipalidad de Iglesia afirmó que "seguimos con la quinoa y estamos avanzando con lotes comerciales, por lo que sacaremos una marca en febrero o marzo para la quinoa iglesiana". El funcionario expresó su alegría pues remarcó que llevan cinco años con este desarrollo y esta temporada "vamos a salir con un producto comercial, así que está empezando a dar su fruto todo el esfuerzo". "La idea es que se comience a conocer a la quinoa como un producto regional de Iglesia", afirmó el funcionario.
De acuerdo a lo que explicó el ingeniero Resta, una hectárea de quinoa puede producir entre 8 y 10 mil kilos. Aseguró que tienen demanda del producto y que no habría problemas para colocarlo a nivel comercial. "El mercado lo tenemos, hay clientes esperando esa quinoa en Buenos Aires, Rosario, a través de una federación que se llama FECOSE. También se vende muy bien al turista, todo lo que hemos hecho hasta ahora es en pequeña escala y lo hemos vendido muy bien". Es por esto que remarcó que "el mercado por ahora no tiene techo", ahora falta que los productores tomen la posta y lo adopten dentro de sus posibilidades. Vale marcar que el sistema de producción está avanzando muy bien pues consiguieron desarrollar una semilla de quinoa iglesiana que es la que mejor se adapta a las condiciones del lugar. También han conseguido la infraestructura para el desarrollo del cultivo como son hidro cultivadores en pocos días traerán una desaponificadora de Jujuy para el tratamiento y fraccionamiento de los granos, con lo que tendrían el ciclo productivo cerrado.
El precio de la quinoa en Iglesia ronda los $ 4000 y tiene una muy buena demanda sobre todo de los visitantes. De todos modos, sostienen que con los desequilibrios económicos que se han producido en los últimos meses es difícil ponerle un valor comercial.
El ingeniero Resta sostiene que "en la medida que los productores vean que es negocio, van a adoptar el cultivo y se extenderá la producción"