Una mujer al hospital al chocar contra un pilar| Abrir nota completa...
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¿Qué es Catfishing?

El catfishing es la apropiación de una identidad en las redes sociales de citas o plataformas románticas como Tinder, Bumblee, Happn y otras.

¿Qué es Catfishing? Aprovechándose del contexto y del auge de las plataformas de citas, los ciberdelincuentes ahora están utilizando Tinder, Bumblee, Happn, Badoo, Second Love y Grindr entre otras, haciéndose pasar por otra persona, esta vez empleando imágenes de individuos reales víctimas de abusos físicos y/o sexuales.

Según indicó de la consultora BTR Consulting, en general comienza con un match, que luego se convierte en un like o follow y que deriva en una conversación y posterior vínculo afectivo generando empatía.

El delincuente "fabrica" un perfil atractivo desde el punto de vista físico e intelectual y a medida que avanza la conversación aduce haber sido víctima de abusos para ganarse la confianza y simpatía de su pretendiente; que fue golpeado/abusado por una ex cita y comparte imágenes perturbadoras que intentan acreditar su relato.

Una vez creado el ambiente, el falso perfil solicita a su víctima que utilice un servicio para verificar y acreditar que no se trata de un abusador, violento o delincuente sexual y así poder concretar su tan esperado encuentro.

La solicitud es simple, ingresar a un sitio web completar datos y verificar su identidad. El objetivo final, es vender falsos servicios de "verificación de identidad".

La estafa consiste en el pedido de verificación, solicitando a la otra persona que se registre en determinados sitios pagos que ofrecen el servicio, en la mayoría de los casos son sitios fraudulentos que además de robar el dinero que se paga por el servicio, roban los datos de la víctima para realizar otros fraudes.

Identificamos docenas de sitios web en funcionamiento que afirman ser servicios de seguridad y verificación de identidad y cobran por certificar "ficha limpia".

Si bien estos sitios pueden o podrían realizar realmente los servicios que dicen realizar, no hay evidencias ni garantías de que lo hagan realmente y la mayoría de ellos no ofrecen información de contacto.

Casi todos estos sitios web, implementan el mismo flujo de engaño y señuelo: una página de destino que recopila detalles de tarjetas de crédito para "inscribir" al usuario y datos personales.

A pesar de lo delicado de la situación, ya sea para el que cayó en la trampa como quien se vio afectado porque usurparon su identidad, no hay una solución legal que ampare este abuso virtual y definitivamente la dificultad mayor continúa siendo la imposibilidad de determinar fehacientemente la "identidad del usuario".

Los datos revelan que 9 de cada 10 argentinos intiman en las citas que concretan online, pero en muchos casos la tendencia post-pandemia es entablar relaciones virtuales sin contacto físico, más allá de las geografías de los países.

Algunos sondeos indican que Argentina representa casi el 10% de los ingresos que tienen estas apps a nivel mundial, lo que muestra claramente el uso intensivo y creciente en el país.

Históricamente la estafa de CATFISHING implicaba conocer a alguien en una aplicación de citas, una persona que parecía maravillosa, la relación progresaba con rapidez.

La futura víctima quiere conocer a la otra y al catfisher también le parece una idea espectacular, pero el problema es que el catfisher está "atrapado" en otro país y necesita dinero urgentemente o bien tiene algún problema médico imprevisto y necesita dinero para un tratamiento; y existe una larga lista de excusas para pedir dinero utilizadas por estos estafadores que lamentablemente son creíbles para las víctimas.

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