Se trata de un matrimonio que terminó viviendo en este lugar, sin puertas y ventanas que los cobijen del frío. El tiene 58 años y ella 63 y desde siempre trabajaron en el campo. Hoy el hombre está sin trabajo y con problemas de salud, viven de la solidaridad de la gente.

El viejo edificio de la escuela Domingo de Oro, se convirtió en el lugar que tuvieron que tomar para vivir esta pareja que hoy vive en condiciones muy precarias. Se trata de Jorge Godoy de 58 años y su esposa Alicia de 63 años, quienes están pasando por una difícil situación.

Don Jorge cuando dialogó con Diario El Zonda manifestó que “yo lo que pido es que me den trabajo de lo que sea en cualquier punto de la provincia, quiero salir de este lugar y vivir mejor”, afirma.

El hombre desde siempre trabajó en el campo e hizo labores varias en su vida. Fue tractorista, trabajó en la albañilería y también realizó tareas rurales varias. De acuerdo a lo que explicó “en el verano estuvo haciendo changas, pero el trabajo se acabó”. Además, el hecho de que sea un hombre grande 58 años, se le dificulta conseguir trabajo estable.

Lo cierto es que Don Jorge a esta altura de la vida quiere seguir haciendo “si consigo trabajo puedo estar mejor con mi señora”, explica. “Hace un tiempo me propusieron para ir a cuidar un puesto, pero luego la propuesta quedó en el aire, porque el dueño del puesto tuvo problemas de salud”.

Recuerda que cuando llegó a 25 de Mayo lo hizo para cortar semillas de cebolla, entre otras cosas. “El trabajo me trajo a este lugar”, dejando en el departamento a sus hijos que ya tienen sus propias familias.

La realidad es que la situación con el tiempo se les hizo compleja, “hace más de un mes que no hago ningún tipo de trabajo”, cuenta el hombre.

Por esta razón han tenido que vivir de la solidaridad de la gente. Vale marcar que entre quienes los asistieron está el Grupo Acción Solidaria, que dirige Mariela Calivar. También contó que “hay un concejal de 25 de Mayo que nos ha ayudado algunas veces”.

Pero las condiciones en las que viven son muy complicadas, pues están en el viejo edificio de la escuela de Tupeli, “para evitar el frío tuve que poner una carpa en la zona de las ventanas y con algunas maderas hice una especie de puerta para protegernos”. contó Jorge. Pero aún así, las condiciones en las que están viviendo son críticas.

Por su parte, la esposa de Don Jorge, Alicia de 63 años, cuenta que “no ando bien de salud, hace un tiempo que vengo muy complicada de la vista y me tengo que operar de cataratas, pero en este lugar donde estamos no podemos”.

Agrega “a mi me gustaría que alguien nos pueda dar algo en Pocito, así me puedo operar y de esa forma me van a poder cuidar mis hijos hasta que me sane”, dice esperanzada la mujer”.

Quienes puedan colaborar con esta pareja u ofrecerles algún tipo de trabajo, lo pueden hacer llamando al celular 2645441980