Se redujeron de $4 a $3 por dólar exportado los derechos de exportación para 207 posiciones arancelarias. Juan José Ramos indicó que “se necesitan más medidas para incentivar la producción”.

El Gobierno Nacional determinó la baja de 4 a 3 pesos por dólar exportado los derechos de exportación para 207 posiciones arancelarias de las economías regionales, entre las que se incluye la uva. En este contexto el titular de la Asociación de Viñateros Independientes, Juan José Ramos, destacó que la medida es positiva por “mínima que sea”, pero remarcó que “aún se necesitan más medidas que apunten al incentivo de la producción”.

La medida fue publicada en el Boletín Oficial del Decreto 464/2019, con la firma del presidente Mauricio Macri y entrará en vigencia a partir de hoy. La misma busca promocionar la actividad de las economías regionales en alimentos frescos y con productos con distintos procesos de acondicionamiento y envasado.

“Esto es bueno para la uva. En el caso nuestro se tomaba uva de mesa como producto primario cuando el valor agregado era las 2/3 parte, en todo lo que refiere al envasado y mantenimiento de las mismas, por lo que es una medida buena”, dijo Ramos.
En este marco el viñatero expresó que “es una medida mínima que en algo ayuda, aunque nosotros reclamábamos que se dejen de cobrar retenciones”.

“Hay que corregir muchas cosas para recuperar las exportaciones de uva de mesa. Hoy estamos en el subsuelo con las exportaciones, por lo que hay que tomar medidas tendientes a mejorar primero esta situación. El Estado Nacional debió esperar que se recupere el mercado, para poder aplicar retenciones, pero se colocaron igual y bajaron los reintegros”, acotó el viñatero.

“En definitiva son mejoras pero necesitamos un cambio profundo porque con el tema de la tasa de interés y la caída del consumo interno, hacen que nuestra actividad vaya cada vez más en descenso. Hay que acelerar los acuerdos con algunos países para poder competir con otros productores como Chile y Peru que tienen mejores condiciones”, manifestó.

Con esta modificación el Gobierno busca “potenciar el desarrollo de las producciones regionales, y ofrecer mayor competitividad a los productores para que puedan seguir invirtiendo y creando valor y empleo en los lugares donde producen”.

Son productos que cuentan con una alta demanda internacional y con una tendencia creciente, sobre todo, en el caso de las frutas frescas, las hortalizas, los frutos secos o la miel que se vinculan con los cambios de hábito de consumo en la población.

El cambio impactará en sectores como el arrocero, las frutas frescas de pepita, cítricas y de carozo; cerezas, uvas, ciruela desecada, hortalizas como el ajo, la cebolla, o calabaza; el maní, la ciruela para industria, arándanos, nuez pecán, legumbres, pistachos, miel, entre otros, que en su mayoría están representados por pequeñas y medianas empresas de producciones intensivas con alto impacto en la generación de empleo.

Estos productos representaron en 2018 un valor de 2.272 millones de dólares por exportaciones.

En septiembre de 2018, el Gobierno había aplicado para los productores agroindustriales derechos de exportación de 3 y 4 pesos por dólar exportado, los cuales vencerán en diciembre de 2020.