Uruguay, semiparalizado por huelga general

CRISIS ECONÓMICA

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La huelga general fue convocada por la central sindical PIT-CNT en protesta por el retiro de la brasileña Petrobras, contra una decisión de la OIT sobre la negociación salarial en el país y en reclamo de mayor empleo.

Las calles de Montevideo lucían desoladas ayer por una huelga general convocada por la central sindical PIT-CNT en protesta por el retiro de la brasileña Petrobras, contra una decisión de la OIT sobre la negociación salarial en el país y en reclamo de mayor empleo.

En esta jornada de huelga el transporte público es mínimo, muchos comercios permanecen con sus puertas cerradas y las calles están semivacías, en medio de un fuerte temporal de viento, constató la AFP en un recorrido por la ciudad en la que vive la mitad de los 3,4 millones de habitantes del país.

La principal central sindical uruguaya convocó al paro en un momento de debilidad del mercado laboral en Uruguay (el desempleo se mantiene entre 8% y casi 10% según el mes), con la economía estancada luego de casi 16 años de crecimiento y a cinco días de las elecciones internas de los partidos políticos, que definirán el domingo a los candidatos para las presidenciales de octubre.

Esta es “la última foto de una larga película que empezó por asambleas en los lugares de trabajo explicando los motivos del paro y que hoy termina con la adhesión a la medida” y “un paro importante (…) a todo nivel”, opinó el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, en declaraciones al diario El País.

Conflicto con Petrobras

La convocatoria, “en defensa del empleo”, de las “condiciones de trabajo” y “de la negociación colectiva”, se da además en un contexto difícil para el movimiento sindical, que enfrenta un conflicto que parece no tener salida con Petrobras.

La estatal brasileña anunció su salida de Uruguay y se desprenderá tanto de su red de gasolineras en el país como del servicio de distribución de gas por cañería.

La empresa despidió a empleados de su sector gasífero en medio de una huelga de hambre de trabajadores que reclaman que se quite a la firma la concesión del servicio de distribución de gas natural, que tiene desde 2004.

El conflicto se ha profundizado con el paso de los días y los trabajadores piden al gobierno de Tabaré Vázquez involucrarse en una solución, que no aparece.

Mientras la empresa alega que su actividad de distribución de gas en Uruguay es deficitaria, los trabajadores denuncian que los recortes de empleos ponen en riesgo el abastecimiento.

La firma asegura que acumula 116 millones de dólares en pérdidas en 15 años de operativa en Uruguay.

La huelga es también un protesta contra una denuncia de las cámaras empresariales locales ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que derivó en la inclusión de Uruguay en una lista de 24 países cuestionados por su sistema de negociación salarial.