zzzzinte1Marco Ruben (R) of Brazil's Athletico Paranaense kicks to score against Argentina's River Plate during a Recopa Sudamericana 2019 first leg football match at the Arena da Baixada stadium, in Curitiba, Brazil, on May 22, 2019. (Photo by NELSON ALMEIDA / AFP)zzzz

> River perdió 1 a 0 con Paranaense en el partido disputado en Curitiba. Terminó con diez el equipo de Gallardo que tampoco jugó bien. La revancha será el próximo jueves.

Terminar con diez jugadores. Jugar en un piso poco común. Ante la adversidad de la gente brasileña y en un partido raro, River perdió por la mínima y sin la presencia del gol visitante no resulta un mal resultado el que se trajo de Curitiba River.

Desde los 10 segundos que ya sintió la presión con un remate de Lucho González que contuvo muy bien Armani volando sobre su palo izquierdo.

Y no es que la pasó muy mal el resto del juego, sino es que no logró nunca imponer el juego que pretendía Gallardo con la formación inicial que puso.
De hecho se vio superado tácticamente por una buena parte del primer tiempo cuando por la banda derecha el pobre de Mayada se quedaba para pelear solo con la marca de Nikao y Rony. De hecho el gol vino por allí y en una buena combinación de toques que llegó a las pies de Marco Ruben en el área solo la tuvo que empujar para marcar el primero y único gol del partido.

A partir de allí River no terminó de acomodarse al juego y el libreto de lo planeado quedó en el olvido. Ni Palacios ni Nacho Fernández gravitaban, por ende quedaron expuestos al desgaste Pratto como Suárez en la ofensiva ya que no había una pelota limpia que le llegara. De hecho en la primera parte del partido no hubo ocasiones claras sobre el arco de Santos.

Paranaense sin un techado de virtudes se dedicó a jugar con mas intensidad con inteligencia y eso en definitiva fue una ventaja para el equipo de Gallardo.

En el complemento, salvo un remate de Palacios y algunos centros al área, River no demostró demasiado. Para colmo de males a falta de 15 minutos se quedó con uno menos por la expulsión de Casco.
Los últimos quince – fueron aguantar a como de lugar el resultado porque ya con uno menos y fuera de casa el negocio pasaba a ser mejor ya que en el Monumental, esa no es una llave que no se pueda descontar y de eso Gallardo y compañía lo saben.