José Froilán González, el piloto argentino fue el primer en llevar a Ferrari a lo más alto del podio.

José Froilán González logró el primer triunfo del Cavallino Rampante en la máxima categoría del automovilismo mundial en el Gran Premio de Gran Bretaña. Fue en el circuito de Silverstone en julio de 1951.

Escribe: Eduardo Merino

El Gran Premio de la Toscana que se corre hoy en el circuito de Mugello marcará un hito en el circo de la Fórmula 1. Ferrari, el equipo con más campeonatos ganados, tanto de pilotos como de constructores, correrá su carrera 1.000 en la máxima categoría del automovilismo mundial.

La rica y exitosa historia de la escudería tiene un hito fundacional, su primer victoria en la F1. El artífice de ese triunfo fue el argentino José Froilán González.

“El Cabezón”, como se lo conoció en el mundo del automovilismo, debutó en la categoría en 1950 a bordo de una Maserati, pero al año siguiente pasó a la escudería italiana en donde consiguió la primera de las 238 victorias que logró el Cavallino Rampante en 999 presentaciones en la F1.

El histórico triunfo lo obtuvo el 14 de julio de 1951 en el Gran Premio de Gran Bretaña corrido en Silverstone, un circuito en donde Enzo Ferrari estaba obsesionado por ganar.

Las imbatibles “Alfettas” de Fangio y Farina largaron en primera fila, las Ferrari de González y Ascari ocuparon la segunda. Los pilotos argentinos salieron a hacer la punta, seguidos por Farina, quien abandonó a las pocas vueltas.

La carrera se tornó en una lucha entre “El Cabezón” de Arrecifes y “El Chueco” de Balcarce, quien se apoderó de la punta hasta que se detuvo para reabastecerse de combustible.

Froilán González, a pesar de detenerse en boxes, mantuvo el liderazgo de la competencia hasta la bandera final, completando las 90 vueltas al circuito de 5 kilómetros en 2 horas, 42 minutos y 18,2 segundos. El triunfo le permitió a alcanzar a Fangio en la punta del campeonato, que finalmente quedaría para “El Chueco”.

Al pasar la meta, “El Cabezón” no se imaginó lo que el triunfo significaría en su vida y en la de la escudería. Muchos años después, al ser consultado por aquella hazaña en el circuito inglés, Froilán González recordó: “Me di cuenta de lo que realmente significaba haber ganado esa carrera solo el miércoles siguiente, cuando conocí a Don Enzo en Maranello: ¡en su oficina había una gran foto de la victoria colocada detrás del escritorio! Me pidió que la firmara y le contara todos los detalles de la carrera y luego me dio un reloj de oro con el Cavallino Rampante en el cuadrante. Solo tres días después entendí realmente que había sido una victoria especial”.

“Ferrari es lo máximo en automovilismo. Para mí siempre fue un orgullo haber logrado conquistar esa primera victoria”, agregó.

A bordo de Ferrari, el piloto arrecifeño volvió a triunfar en Silverstone en 1954, año en que logró el subcampeonato mundial; mientras que el 7 de febrero de 1960, también piloteando un Cavallino, se retiró de la Fórmula 1 en el Gran Prix de la República Argentina.