Todavía hay Taka para rato

JOSÉ MARÍA ZABALA

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Su mente se puso en blanco. Borró el momento. No se acuerda nada del accidente y todo lo que le cuentan para el es nuevo.

José María Zabala, tiene 34 años pero el 1 de mayo pasado volvió a nacer. Después de lo vivido en las horas subsiguientes al accidente y de como estaba su salud, hoy el Taka celebra mas que nunca estar vivo.

Este año había arreglado su vinculación con su primer amor: Estudiantil. Después de haber recorrido un camino por otros clubes, decidió volver a vestir la albiverde.

De hecho jugó el primer partido del Oficial, pero la pandemia frenó su sueño.
“Del accidente no recuerdo nada. Solo que me dicen mi familia o mis amigos. Y a pesar de que desperté a los días, no tuve conciencia de lo sucedido después de los 15 días”

El accidente ocurrió en calle Sarmiento metros al Este de Balaguer en Santa Lucía. Allí perdió el control de su auto Peugeot 207 y se estrelló contra un árbol. Al momento de recibirlo en el hospital, los médicos diagnosticaron gravísimas lesiones, como traumatismo cerrado de tórax, neumotórax y politraumatismo.

“Me cuentan que la operación que me hicieron el sábado posterior al accidente duraba una hora y estuvieron dos para estabilizarme y sacarme. Allí casi me voy, si no fuera por los médicos que me atendieron , por Dios , por mi familia que rezó y por los amigos que hicieron cadena de oración, creo que todos sumaron un granito de arena para que hoy lo pueda contar” comentó el Taka.

El jugador que pasó por el SEC, Bancaria y Unión deberá pasar por una nueva operación la semana próxima.

“En la zona donde tuve la mayor herida, me tienen que reacondicionar la piel y con eso cerraría ya el proceso. Por eso es que el médico me dijo que este año me olvidara de jugar. A lo mejor en noviembre o diciembre podré patinar. Si bien me causa tristeza porque me sobran ganas de volver a jugar entendí que también hay prioridades por cumplir y una de esas es mi salud, ya que tengo una hija y una esposa que me respaldaron y no las puedo abandonar” relató el hockista que por estos días se dedica a la atención del Maxikiosco que tiene con su hermano.

La recuperación que está realizando ahora es con el Kinesiólogo para su zona cervical.

“Tuve otra oportunidad en la vida y no la voy a desaprovechar. Tuve y tengo el respaldo de la familia y por ellos me cuidaré aunque no voy a dejar de jugar al hockey porque todavía siento que tengo algo mas para dar” cerró el Taka.

El apodo para el goleador José María, el apodo le surgió en un Sudamericano que se jugó en Chile. “Era la primera vez que iba a un viaje, yo era dos categorías menos y por supuesto me bautizaron y además de quedar pelado me nació el apodo de Taka. Era por mi ojos achinados y en ese momento en Boca estaba jugando el japonés Takahara. Me dejaron el diminutivo desde entonces” cuenta sonriendo uno de los artilleros que ha tenido el hockey sanjuanino.

José no se da por vencido, sigue luchando contra viento y marea por su recuperación. Sigue todas las recomendaciones para que su hígado, uno de los órganos mas afectados no se descontrole. El 2020 ha sido extraño para todos los argentinos, para los sanjuaninos pero para el Taka será especial. Nació su hija Catalina y vuelve a tener otra oportunidad, algo que no está dispuesto a desaprovechar.