La inteligencia artificial ya está modificando el trabajo y, según Matías Juncos, cofundador de Futura y especialista en aplicaciones e inteligencia artificial, en un plazo de uno a dos años será transversal a todas las empresas y áreas. El planteo fue formulado en una entrevista con Marian Pallarez Figueroa en “Conversatorio”, el programa de LaMil20. La advertencia central fue que quienes no incorporen estas herramientas pueden quedar rezagados en el mercado laboral.
Juncos trazó un paralelismo con la expansión de internet, al recordar que en sus inicios muchas personas podían desarrollar su actividad sin usarlo, pero luego pasó a ser indispensable para el mundo laboral. Bajo esa misma lógica, señaló que la inteligencia artificial está siguiendo un recorrido similar. La comparación apunta a un cambio de adopción tecnológica que ya no se limita a sectores especializados. En su lectura, el proceso está en marcha y exige comenzar a usar estas herramientas cuanto antes.
Impacto en el empleo
Consultado sobre la posibilidad de que la inteligencia artificial destruya puestos de trabajo, Juncos rechazó esa lectura y la reformuló en términos de productividad. “La IA no es que nos va a sacar el trabajo, sino que nos va a sacar el trabajo gente que utiliza inteligencia artificial”, afirmó. Para explicar el punto, planteó el caso de una oficina con tres personas, donde dos incorporan IA y una decide no hacerlo. Según su ejemplo, esa tercera persona podría quedar excluida en el corto plazo por disponer de menos herramientas para cumplir su tarea. La discusión, entonces, no se reduce a cuántos empleos desaparecerán, sino a qué perfiles estarán preparados para operar con nuevas tecnologías.
Tareas repetitivas y automatización
El especialista sostuvo que uno de los principales beneficios aparece en actividades repetitivas que consumen tiempo y pueden automatizarse. Mencionó como ejemplo una tarea administrativa vinculada con una licitación: comparar presupuestos, analizar precios y características, y elaborar un informe sobre la opción más conveniente. Según explicó, una tarea de ese tipo puede resolverse en pocos minutos con inteligencia artificial, dependiendo del uso y del nivel de información que se le aporte. Por esa razón, consideró que los perfiles administrativos y operativos serán de los más transformados. También señaló al desarrollo de software como un sector que ya recibe el impacto de herramientas como Cursor y otros modelos de IA.
Herramienta de entrada
Ante la pregunta sobre con qué aplicación empezar, Juncos eligió ChatGPT y la describió como una puerta de entrada adecuada para quienes no tienen experiencia previa. Comparó su funcionamiento con otras alternativas, entre ellas Claude, y destacó su capacidad de razonamiento. Si bien reconoció diferencias entre modelos avanzados y planes pagos, sostuvo que el uso puede comenzar en tareas simples y cotidianas, especialmente aquellas que se repiten y consumen tiempo. En esa línea, remarcó que la cuestión deja de ser qué puede hacer la inteligencia artificial y pasa a ser qué parte del trabajo puede mejorarse con ella.
Capacitación y sector público
Juncos también identificó una barrera cultural en la adopción de estas herramientas. Dijo que las diferencias generacionales influyen en la velocidad de incorporación y que los más jóvenes suelen adoptarlas con mayor naturalidad, mientras que quienes están más cerca de la jubilación pueden mostrarse más reacios. Desde Futura, indicó, ya realizaron capacitaciones en empresas y charlas en el Gobierno de San Juan, incluida una experiencia junto a la Secretaría de Turismo. Además, sostuvo que el Estado cuenta con numerosas tareas que podrían automatizarse y agilizarse, aunque advirtió que todavía existe una cuestión cultural que frena ese proceso. La discusión, concluyó, pasa por productividad, eficiencia y uso de menos recursos para resolver determinadas tareas.
Educación y adaptación institucional
La entrevista también incluyó una referencia al sistema educativo. Juncos consideró que las escuelas deberían incorporar capacitaciones y talleres sobre inteligencia artificial, de manera similar a otras herramientas necesarias para la vida adulta, como la educación financiera. Según su planteo, la IA no es una moda pasajera sino una tecnología que llegó para quedarse. También señaló que las universidades deberán adaptar carreras y planes de estudio a un mercado que cambia a una velocidad inédita. Como cierre, planteó que la verdadera disputa no es entre personas y máquinas, sino entre quienes aprenden a usar nuevas herramientas y quienes deciden ignorarlas.




