Sus últimos palancazos

La vuelta de la Uva y el Vino

359

El reconocido ciclista corrió su última carrera en el mes de marzo, justo en esa competencia se comenzó a sentir mal. Su primo Rolando contó cómo era Daniel y sus vivencias a su lado en la bici.

 

“No me siento bien, me duele el estómago”, le expresó a su primo Rolando mientras corrían en el mes de marzo la Vuelta Master de la Uva y el Vino, sus últimos palancazos en la ruta. Ahí comenzó la pesadilla para Daniel Tivani. Ese sábado le comenzó a doler el estómago, el domingo largó con acidez pero nada hacía pensar el tremendo final. “El lunes lo internaron para hacerle estudios, tenía manchitas. Se hizo una resonancia, se las lograron sacar y estaba muy contento”, cuenta su primo.
Luego le realizaron otro estudio y le volvieron a salir, se le habían ramificado al páncreas. “Ya ahí tenía los pulmones muy tomados y le detectaron el cáncer”, sigue el relato entre lágrimas y como puede. “Fue todo muy rápido, nadie esperaba este final”, culminó para tomarse unos segundos de respiro y no quebrarse más. Le dieron internación domiciliaria y empezó a luchar para vencer al cáncer. Desde su habitación, acostado seguía soñando con levantarse y subirse a la bici. “La noche anterior (martes 21 de mayo) decía que se tenía que levantar, porque se tenía que ir a correr”, cuenta Rolando quién le preguntó ¿A donde vas a ir a correr?, “a donde sea”, le respondió.
Incluso en el velatorio estaba “vestido con la ropa de ciclista que usó en su última carrera, la Vuelta de la Uva y el Vino”, agregó.
Todo el mundo lo recuerdo como un gran ciclista y mejor persona. “Fue un buen ciclista y mejor persona. Nuestra familia es muy unida. Nosotros todos practicamos ciclismo y entonces somos más unidos todavía. Tenía una muy buena relación con él, me crié con él y corrido juntos. Hacía 28 años que no corría y empezamos a correr juntos para darnos ese gusto en Los Master”, recordó su perfil.
En la primera etapa de la Vuelta de la Uva y el Vino comenzó la pesadilla, “habíamos embalado y un par de kilómetros más adelante me dijo que sentía mal del estómago, algo normal que nos puede pasar a los ciclistas. El domingo tenía acidez, pero igual largó y salió sexto o séptimo, no me acuerdo bien. El lunes se fue a hacer ver y le detectaron manchas en el páncreas. Le hicieron la resonancia, luego le sacaron las manchas y se repuso. Pero después se sometió a otro estudio y le detectaron el cáncer”.
Daniel, un ganador arriba y abajo de la bici”.