En una importante movilización, vecinos, prestadores de servicios turísticos y empresarios de Villa San Agustín y zonas aledañas han unido sus voces para pedir de manera urgente la intervención de la Dirección de Vialidad Provincial de San Juan. El reclamo, formalizado a través de un petitorio entregado al director de la entidad, Omar Lucero, solicita la repavimentación de las rutas provinciales 511 y 510, catalogadas como corredores turísticos e integradores esenciales para la región.
Una década de olvido y peligro latente tras el aluvión
El eje central de la demanda gira en torno a la Ruta Provincial 511, en el tramo comprendido entre el badén del río Balde de las Chilcas hasta el kilómetro 22. Este sector sufrió daños devastadores hace ya doce años, sin que se haya implementado una solución definitiva desde entonces. En el petitorio entregado, los firmantes recordaron con precisión histórica el origen del desastre:“El 14 de febrero del año 2014 sufrimos los vallistos las inclemencias de un aluvión, entre otros daños, provocó la destrucción total de la calzada de la RP 511. Siendo la misma una de las vías de acceso a nuestro valle.”
Actualmente, la calzada pavimentada de la RP 511 en ese tramo es inexistente. Los vehículos se ven obligados a transitar por una banquina precaria que actúa como única alternativa para el flujo vehicular, tal como lo expresa el documento formal de los vecinos:
“Esta vía, sólo fue intervenida de manera provisoria ampliando la banquina sur, por donde hasta hoy se circula a modo de camino consolidado.”
La trampa del GPS: Google Maps desvía a turistas hacia el peligro

La problemática de la Ruta 511 se ha agravado debido a la tecnología de navegación digital. Aplicaciones como Google Maps y otros sistemas de geolocalización recomiendan de manera sistemática este trayecto a los turistas que viajan desde el centro y norte de la República Argentina, ya que acorta la distancia física hacia Villa San Agustín, el centro neurálgico del departamento.
Laura Carmona, empresaria y prestadora de servicios turísticos de la zona, alzó la voz para detallar los graves peligros a los que se enfrentan quienes transitan este corredor por primera vez. Carmona explicó que “el Google Maps envía a todos los turistas por esa ruta y se encuentran con una ruta destruida, viajando de noche, sin señalización, solamente una rama y un tacho blanco que imagínense es un peligro. Ya tiene un muerto y lamentablemente no se ha hecho nada desde el 2014 hasta ahora”. La empresaria remarcó la paradoja de un sistema que promete un beneficio, pero entrega un riesgo severo:
“Esa ruta a los turistas les conviene porque se ahorran 60 km y directamente es una ruta que el Google Maps ruta cero los envía por ahí al ahorrarse kilómetros. Y bueno, todos los vecinos estamos preocupados por esa situación que es peligrosa para hasta para los propios vallistos.”
Asimismo, Carmona destacó que, de encontrarse pavimentada e integrada correctamente, la RP 511 sería una de las vías de acceso más competitivas y atractivas para la afluencia turística proveniente de la región central: “Imagínese que esa ruta si la pudieran arreglar a los cordobeses, a toda la zona norte del país, le conviene venir por esa ruta borrándose 60 km.” Actualmente, esta distorsión obliga a los turistas a atravesar un trayecto de aproximadamente 50 kilómetros en un estado de deterioro absoluto, desprovisto de iluminación o guardarraíles.
Consecuencias
fatales y un pedido de repavimentación urgente
El abandono del
corredor no solo ha afectado al turismo, sino que ha golpeado con dureza a los
propios habitantes de la zona.
“El mal estado de la misma se ha cobrado ya la vida de un vecino y ha generado innumerables accidentes de tránsito en este lapso de tiempo.”
A la par de la situación de la RP 511, el petitorio de la comunidad extiende la solicitud de reparación de otra arteria fundamental: la Ruta Provincial 510 (RP 510). El reclamo se concentra con especial urgencia en el tramo comprendido entre Villa San Agustín y la localidad de Baldecitos, en dirección al norte:
“Así también, queremos solicitar la reparación de la calzada de la RP 510 que inicia en Marayes y se dirige al norte hasta la localidad de Baldecitos. Siendo el tramo más deteriorado el comprendido desde Villa San Agustín a Baldecitos.”
Ambas rutas constituyen la única red de conexión e ingreso vial hacia Valle Fértil. La falta de mantenimiento debilita la competitividad de un destino turístico en constante crecimiento y devalúa la calidad de vida de sus residentes, quienes expresaron en el escrito entregado a Vialidad:
“Teniendo en cuenta que estas dos rutas son las únicas vías de acceso al Valle, que es un destino turístico y que además nos permiten la conexión no solo con la capital provincial sino con otras provincias es que solicitamos a Ud. Intervenga”.
Señalización deficiente y la ventana de oportunidad del financiamiento público
El reclamo de los vecinos abarca también deficiencias graves en la señalización vial de las rutas circundantes. Según indicaron, los turistas se enfrentan a una completa ausencia de cartelería indicativa desde la localidad de Patquía-La Rioja- hasta el cruce que conduce directamente a Valle Fértil. En ese tramo, las señales solo informan de los accesos a San Juan y Jáchal, omitiendo por completo a Valle Fértil, lo que desvía e incómoda a cientos de huéspedes que ya cuentan con reservas hoteleras en el departamento.La presentación del petitorio coincide con un momento clave para la asignación de fondos viales en la provincia. La provincia ha celebrado un convenio de cooperación técnica y financiera que delega facultades y recursos entre Vialidad Nacional y Vialidad Provincial.
Es por esto que los vecinos apuraron la presentación de las firmas, buscando que Valle Fértil sea prioritario en la distribución presupuestaria. En palabras de Laura Carmona: “Valle Fértil está pidiendo que nos consideren que somos parte de San Juan, que no somos la Rioja y que lo demuestren de esa forma.” El petitorio, respaldado inicialmente por más de 500 firmas presenciales recolectadas en pocos días, refleja el cansancio y la urgencia de una comunidad que se siente históricamente postergada en materia de infraestructura vial y que hoy exige una respuesta inmediata de las autoridades provinciales.




