La astrónoma sanjuanina Laura Balmaceda desarrolló su carrera entre San Juan, Brasil, Alemania, España y Estados Unidos, donde comenzó a trabajar vinculada al Goddard Space Flight Center de la NASA. Su trayectoria fue relatada en el programa “La Tarde es Nuestra”, conducido por Marisa López, y se centra hoy en la física solar, una especialidad que estudia los fenómenos de la estrella más cercana a la Tierra.
Según contó, su interés por la astronomía comenzó a los 11 años, cuando vio un documental en televisión y descubrió que existía una profesión dedicada a comprender el universo. A partir de esa experiencia, eligió una formación científica que la llevó primero a completar la licenciatura en San Juan y luego a continuar estudios en el exterior. La investigadora recordó que en esa etapa la provincia no contaba con doctorado en astronomía, por lo que quienes terminaban la carrera debían buscar otras opciones fuera del distrito.

Formación en el exterior
En ese recorrido, Balmaceda realizó una maestría en Brasil, completó el doctorado en Alemania y después cursó otros estudios durante dos años en España. Más tarde continuó su carrera en Argentina y, finalmente, en Estados Unidos, donde tomó contacto con investigadores de la Universidad George Mason. Esa relación abrió la posibilidad de trabajar con científicos vinculados al centro espacial de la NASA.
La científica explicó que su trabajo está concentrado en la física solar, disciplina orientada a comprender lo que ocurre en el Sol y sus efectos sobre el sistema Tierra-Sol. Señaló que la actividad solar puede expulsar grandes cantidades de plasma que viajan por el Sistema Solar y, en algunos casos, interactúan con la Tierra. Esas interacciones pueden alterar determinados sistemas tecnológicos, entre ellos las comunicaciones, por lo que el estudio de esos procesos tiene interés científico y también operativo.

Investigación sobre eyecciones solares
Balmaceda describió que el recorrido de esas expulsiones no es lineal ni simple, porque el Sol y la Tierra tienen campos magnéticos propios y además influyen otros elementos que se interponen en el trayecto. Por esa razón, las eyecciones de masa coronal pueden inclinarse, rotar o modificar su trayectoria antes de llegar al planeta. Ese comportamiento es uno de los puntos que analiza en su trabajo, con el objetivo de entender mejor la actividad solar y anticipar algunos de sus efectos.
La investigadora también vinculó su desarrollo profesional con San Juan. Recordó que a fines de la década de 1990 investigadores del Instituto Max Planck de Alemania firmaron convenios con universidades argentinas, entre ellas la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de San Juan. En ese marco se instalaron instrumentos de observación solar en la Estación de Altura Carlos U. Cesco, del Observatorio Astronómico Félix Aguilar, y esa experiencia fue la primera vez que se expuso al estudio directo del Sol.
Al repasar ese trayecto, Balmaceda destacó el papel de la educación pública en su formación y señaló que, si hubiera estudiado en una universidad privada, ese recorrido no habría sido posible. También afirmó que cada regreso a San Juan le permite reencontrarse con colegas y participar de actividades científicas, en un vínculo que mantiene con la provincia donde comenzó su carrera. Como cierre de su mensaje a los jóvenes, resumió su consejo en tres pasos: estudiar, aprovechar las oportunidades y prepararse para sostener una carrera científica a largo plazo.




