La Justicia francesa condenó este miércoles a un año de prisión al conductor responsable del siniestro vial en el que murieron los sanjuaninos Emiliano Pennice, de 31 años, y Noelia Maldonado, de 32. El fallo se dictó más de dos años después del hecho y reabrió el reclamo de las familias por la magnitud de la pena. Según el testimonio de la madre de Pennice, la condena generó indignación porque el imputado ya había cumplido tres meses de detención preventiva. En consecuencia, le resta un año de cumplimiento efectivo.
La ejecución de la pena deberá cumplirse en Luxemburgo, donde reside el condenado, y será un juez de ese país quien defina las condiciones. De acuerdo con lo explicado por la madre de Emiliano, el hombre podría pedir que la sanción se cumpla bajo prisión domiciliaria, es decir, fuera de una unidad penitenciaria y con control judicial. El caso quedó así sujeto a una instancia de ejecución en otro país, lo que agrega un componente procesal al cierre del expediente. Para las familias, esa posibilidad profundizó la sensación de insuficiencia frente al resultado judicial.
El hecho ocurrido en 2024 tuvo lugar durante Semana Santa, cuando Emiliano Pennice, Noelia Maldonado y otro sanjuanino, Juan Francisco Díaz, regresaban a París desde Luxemburgo. El choque se produjo alrededor de las 21.30 sobre la Autopista A4, en inmediaciones de Tilloy-et-Bellay, cerca de Reims. El vehículo en el que viajaban fue embestido desde atrás por otro automóvil. Noelia murió en el acto, mientras que Emiliano fue internado en terapia intensiva, sufrió muerte cerebral y falleció el 3 de abril de 2024. Díaz resultó con fracturas y politraumatismos, aunque sobrevivió y luego recibió el alta.
Antecedentes de la investigación indicaron que el conductor circulaba a alta velocidad, bajo los efectos del alcohol y usando el teléfono celular, según quedó establecido durante el proceso. En el vehículo también viajaba su hija de 12 años, que ocupaba el asiento del acompañante. La sentencia cerró la etapa principal del juicio, aunque dejó abierta la definición sobre la modalidad concreta de cumplimiento de la pena. Ese punto dependerá de la autoridad judicial competente en Luxemburgo.
Las familias de las víctimas atravesaron además la repatriación de los restos y la despedida a miles de kilómetros de San Juan. También trascendió que la pareja había decidido ser donante de órganos y que sus allegados respetaron esa voluntad después de la tragedia. La madre de Emiliano expresó en redes sociales: “Hoy fue el día de cierre del proceso, por llamarlo de alguna manera”. Y agregó: “En un accidente basado en la negligencia absoluta, fallecen dos personas y una tercera queda lesionada, dos personas jóvenes con todos sus sueños, con toda su vida por delante, que iban absolutamente en regla, y le corresponde un año de prisión que puede ser prisión domiciliaria”.
La misma familiar sostuvo que la sensación de injusticia es difícil de sobrellevar y afirmó: “Como madre sabemos que no hay pena que devuelva la pérdida de un hijo, que compense la pérdida de un hijo”. También señaló que opta por una lectura que le permita continuar sin quedar atrapada en el resentimiento. El caso quedó judicialmente resuelto, pero la variable que sigue pendiente es la forma en que Luxemburgo hará efectiva la condena impuesta por la Justicia francesa.




