Sarmiento y Hutton, la sociedad ideal para que la pelota rodara

MAESTRO DEL FÚTBOL

5450

Una calurosa mañana de febrero de 1882 llegó al puerto de Buenos Aires, desde la lejana Glasgow, Alejandro Watson Hutton, quien luego sería considerado el padre del fútbol argentino.

 

El escocés, de 29 años, licenciado en Letras y con amplios conocimientos en educación física, viajó a la Argentina contratado por el colegio Saint Andrew´s Scots. En su equipaje sobresalían tres pelotas de cuero, algo desconocido en aquellos tiempos por estas tierras y que llamó la atención de los empleados de la aduana, quienes se convirtieron en testigos privilegiados del desembarco del fútbol en nuestro territorio.

Hutton arribó al país con la premisa de inducir a los jóvenes a la práctica del deporte. Su prédica no encontró eco en el Saint Andrew´s Scots. El colegio no estaba a dispuesto a contar con las instalaciones de un gimnasio y mucho menos con un terreno de juego. Desilusionado el escocés renunció en 1883 buscando nuevos rumbos.

A principios de 1884 fundó su propio colegio, el Buenos Aires English High School, lugar en donde podría hacer realidad su proyecto deportivo. Pero necesitaba un socio para que la empresa pudiera prosperar no solo en su escuela, sino en el resto de los establecimientos educativos de Buenos Aires y por qué no en el resto del país.

Hutton, rápido de reflejos, encontró el socio ideal. Una persona que tenía a la educación como uno de sus principales valores: Domingo Faustino Sarmiento. El sanjuanino, que había sido presidente del país entre 1868 y 1874, estaba a cargo de la Superintendencia General de Escuelas del Consejo Nacional de Educación, una especie de Ministerio de Educación durante la presidencia de Julio Argentino Roca.

El escocés visitó a Sarmiento en su despacho, en donde le expuso sobre el nuevo deporte que quería enseñar, señalándole que “esta práctica es muy apreciada entre los estudiantes de Inglaterra”.

El sanjuanino no dudó un segundo y le respondió al escocés: “Que aprendan mi amigo, a las patadas pero que aprendan”. Ese encuentro marcó el inició de la rica y extensa historia del fútbol argentino. Y Sarmiento fue protagonista.