El médico neonatólogo Oscar Marconi cuestionó las últimas cifras oficiales sobre interrupciones voluntarias y legales del embarazo (IVE/ILE, abortos realizados dentro de la ley) en el sistema público. Según los datos que analizó en el programa La Ventana, que se emite por Telesol, a nivel nacional se registraron más de 80.000 casos y en San Juan fueron 1.657 intervenciones. El planteo del especialista se centró en que esos registros no contemplan al sector privado ni los procedimientos domiciliarios con medicamentos.
Por esa razón, Marconi sostuvo que la cifra real podría ser superior a la difundida por el sistema público. El médico vinculó esa diferencia con la necesidad de leer las estadísticas como un indicador parcial y no como un total cerrado. En ese marco, afirmó que el dato exige una respuesta sanitaria más amplia que la mera enumeración de intervenciones.
Lectura sanitaria
El neonatólogo dijo que le preocupa la reacción social frente a esos números y expresó: “A mí lo que me llama la atención de esto es la indiferencia en general de la sociedad a este número”. También sostuvo que detrás de cada intervención hay una situación previa que no fue contenida a tiempo. En sus palabras, “atrás de esto hay una situación que hemos llegado a lo largo de tantos años, donde de pronto no hubo una contención, no hubo un tratamiento, no hubo una protección, sobre todo contra chicas vulnerables”.
Prevención y educación
Marconi relacionó esas estadísticas con la falta de cuidado en las relaciones sexuales y con el aumento de infecciones de transmisión sexual. En ese punto mencionó en particular los casos de sífilis congénita en recién nacidos, una infección que se transmite de madre a hijo durante el embarazo o el parto. A su criterio, la respuesta estatal debe estar enfocada en la prevención y en la educación sanitaria. “En salud tenemos que planificar, nunca se planifica”, afirmó, y agregó: “Acá tenemos que disminuir la cantidad de abortos y tenemos que contener a esas madres. Que no es prohibiendo, sino educando”.
Políticas públicas
El médico también cuestionó el rol de los cuerpos legislativos y pidió que las políticas de salud se orienten a la prevención general. Mencionó, además de la salud sexual, problemas como la obesidad infantil, la hipertensión y la diabetes. En ese marco, reclamó equipos técnicos que evalúen el impacto de las normas vigentes y programas sostenidos con base en la educación. El planteo quedó centrado en la planificación del sistema y en la capacidad estatal para intervenir antes de que los casos lleguen a la atención hospitalaria.
Las cifras citadas por Marconi corresponden al sistema público y, según explicó, no abarcan otras vías de atención. El eje de su planteo fue que la política sanitaria debería medir ese universo con mayor precisión y sostener estrategias de prevención a largo plazo. La discusión queda abierta sobre el alcance real de los registros y sobre la capacidad de los programas vigentes para reducir embarazos no planificados e infecciones asociadas.




