El periodista denunciado por una compañera de trabajo, se presentó en la Justicia la semana pasada. El juez Martín Heredia Zaldo, titular del Cuatro Juzgado de Instrucción, indagó al denunciado y ordenó realizarle pericias para avanzar en la investigación.

La presencia de Carlos Rodolfo Uriza en Tribunales paso inadvertida para muchos, incluso para la prensa local. El reconocido periodista se presentó a la citación que le hiciera el titular del Cuarto Juzgado de Instrucción, Martín Heredia Zaldo y fue indagado.
Uriza fue denunciado en el mes de Octubre por Azucena del Valle Matamora, una locutora, que fue su compañera cuando él se desempeñaba en Radio del Sur.

La denunciante le dio intervención a la Policía y a la Justicia por los supuestos acosos laborales y presuntos abusos que ella sufría cuando Uriza estaba de encargado en aquella emisora radial.
Fuentes confiables informaron a Diario El Zonda que Uriza se presentó ante el magistrado que investiga la causa y prestó declaración indagatoria.

No trascendieron detalles del contenido de sus declaraciones sin embargo, las fuentes afirmaron que el juez dispuso inmediatamente que el periodista sea sometido a pericias psicológicas y psiquiátricas por profesionales de la Secretaría Social del Poder Judicial.
Esta medida judicial se concretaría en los próximos días y una vez que los peritos eleven el informe al Juzgado, Uriza conocerá cómo continuará su situación procesal.

Las pericias psicológicas realizadas tanto a las víctimas como a los victimarios cuando se investigan delitos contra la integridad sexual son de vital importancia, ya que los informes se convierten en una prueba que le permite al juez merituar ésta, en conjunto con las demás evidencias reunidas en el expediente. Para luego concluir de modo razonable y con el grado de certeza, la existencia del hecho y la participación cierta del imputado.
Los resultados de las pericias realizadas a Matamora ya forman parte de la causa dado que estos fueron incluidos hace más de 10 días.

La locutora cuando denunció a Uriza en la Comisaría para la Mujer explicó algunas situaciones que vivió en la radio. “(Uriza) Me pasaba su lengua por el cuello y también la introducía en mi oído, me respiraba con gemidos desagradables y palabras elevadas de tono, y llegó a tocarme mis senos una y otra vez”, señaló en aquella ocasión. Este testimonio ampliado fue oportunamente ratificado en sede judicial.