La liberación del ave será el próximo 6 de septiembre cuando junto con otros cóndores nacidos en cautiverio les den la libertad. El director de Conservación, Dardo Recabarren sostuvo que ahora tiene que adaptarse para que pueda vivir por si sola.

La cóndor Takiyiwe- libertad- será liberada el próximo 6 de septiembre en la costa atlántica patagónica junto a otras aves de su misma especie. Luego de su partida de San Juan su destino fue el campo del Programa de Conservación del Cóndor Andino (PCCA) en Sierra Paileman, departamento Valcheta, provincia de Río Negro. En ese lugar el ave tendrá todo un proceso de adaptación. Vale marcar que Takiyiwe nació en el Parque Faunístico de Rivadavia hace siete meses y fue la primera de su especie en nacer bajo estas condiciones en la provincia.

El director de Conservación, Dardo Recabarren afirmó que “todos los cóndores que se encuentran heridos o envenenados se los envía a la Fundación Bioandina en Buenos Aires, allí se los recupera y luego se los libera en el lugar donde se los encontró. En este caso en particular, es para aves que nacen en cautiverio”.

En ese sentido agregó que “hay un proyecto nacional que quiere recuperar donde antes habían cóndores, en el sur del país. Y como estos animales- son seis los que se van a liberar en el sur y que nacieron en cautiverio-, no tienen la conciencia de supervivencia, el proyecto les pone chips y números y luego los libera en esta zona, donde se los puede monitorear fácilmente”.

Es por esto que las aves estarán sujetas a un gran control y “como pueden ir en movilidades y acercarse a las aves les hacen controles”. De hecho la idea es poblar a esta zona con cóndores y “ver si se adaptan a las condiciones silvestres”.

Es por esto que las aves tendrán que estar sujetos en primer instancia a darles comida, “luego se les matará un animal y se los dejará cerca a los cóndores para que vengan y aprendan que no tienen dependencia de los humanos”. De hecho estos animales no tienen la experiencia transmitida de sus padres. Los animales tienen un chip y al ser la zona muy plana les permite tener certeza exacta del lugar donde están. “Si ven que el animal no come o no se moviliza mucho le llevan alimentos para que pueda comer”. El tema es “tener certeza de cómo es la adaptación de cada uno de los cóndores”, dijo Recabarren.

“El tema es que la liberación de los animales se tiene que hacer en el momento en que se deban para no correr riesgo”, detalló el funcionario.
Además agregó que “esta es una prueba piloto de liberación de aves que han nacido en cautiverio por lo que hay que ver como reaccionan y se comportan”.

“Lo que se tiene que comprobar cual es el instinto del animal para que puedan sobrevivir en libertad”, explicó.

Un curso en San Juan
De acuerdo a lo que explicó Recabarren la semana próxima se hará un curso por parte de Bioandina para la toma de muestras de cóndores envenenados. “Sobre todo los principales problemas que tenemos son los venenos que le echan a la carne para matar a los pumas, que son los que depredan el ganado”.