Miles de pejerreyes aparecieron muertos en las orillas del dique Cuesta del Viento, en el norte de San Juan, durante noviembre de 2025. El episodio llevó a la Asamblea Jáchal No se Toca a tomar muestras de agua y de peces para someterlas a análisis independientes.
Las autoridades provinciales cerraron el caso con rapidez y atribuyeron la mortandad a la falta de oxígeno en el agua. Sin embargo, los estudios encargados por la Asamblea arrojaron concentraciones elevadas de aluminio, cobre y arsénico, además de aluminio en el agua, en niveles incompatibles con la vida acuática.
Saúl Zeballo, integrante de la Asamblea, sostuvo que "El Río La Palca es el que viene de Veladero" y afirmó que la causa de oficio iniciada por el fiscal Alfredo Aballay se cerró sin mayores indagaciones. "Eso no fue así", dijo también al referirse a la versión oficial sobre la supuesta falta de oxígeno.
El Informe Técnico de Interpretación Ecotoxicológica y Evaluación de Riesgo Ambiental fue publicado el 29 de junio de 2026 y analizó las muestras recogidas en noviembre de 2025. El documento fue elaborado por científicos de la Universidad Nacional del Litoral, la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA y el Conicet, entre ellos Guillermo Folguera, Rafael Lajmanovich, Ana Paula Cuzziol Boccioni y Paola Peltzer.
Según el informe, la comparación histórica de estudios realizados entre 2005 y 2026 refuerza la idea de un proceso persistente de alteración de la calidad del agua en el sistema Río La Palca–Río Blanco–Dique Cuesta del Viento–Río Jáchal. El trabajo señala que el arsénico se mantuvo por encima de los umbrales de referencia en todas las campañas analizadas y que el aluminio alcanzó concentraciones extremadamente elevadas en distintos sectores de la cuenca.
Folguera sostuvo que los estudios de agua son consistentes con antecedentes previos y advirtió que "los niveles de estos componentes están aumentando". En esa línea, el informe vincula el principal aporte de contaminantes metálicos al Río La Palca, que nace en las inmediaciones del proyecto minero Veladero.
La nota difundida por EconomiaSustentable.com recuerda además que en 2015 hubo un gran derrame de tóxicos reconocido por Barrick Gold, firma que entonces era la única dueña del proyecto. Más tarde, en 2017, se detectó otro episodio sobre la misma cuenca, mientras que los activistas remarcan que en Jáchal rige la ordenanza de agua segura con estudios periódicos.
Para la Asamblea y los investigadores que interpretaron las muestras, la conclusión es que la mortandad de peces de noviembre de 2025 resulta compatible con un efecto sinérgico devastador asociado a la presencia de múltiples tóxicos. El documento describe un escenario de contaminación persistente en una cuenca donde el dique Cuesta del Viento sigue siendo una fuente central de agua para la región.



