El secretario de Educación, Carlos Torrendell, defendió este martes ante la Comisión de Presupuesto el proyecto de Presupuesto 2027 para el área y sostuvo que la educación “es un pilar irremplazable”. En su exposición, afirmó que la administración nacional busca una asignación de recursos con foco en resultados y reclamó “datos auditables” y “un profundo compromiso ético hacia los ciudadanos”.
El funcionario planteó que el problema no pasa por el nivel de gasto, sino por su eficacia. Según dijo, “durante décadas prevaleció la premisa de que incrementar el gasto aseguraba un mejor resultado educativo”, pero la evidencia habría mostrado lo contrario, con aumento de partidas y deterioro del aprendizaje. En ese marco, ubicó al Ministerio de Capital Humano en un cambio de criterio: pasar de un “gasto centralizado e ineficiente” a una “inversión educativa transparente y enfocada en el aprendizaje”.
Diagnóstico escolar Torrendell sostuvo que los indicadores muestran una crisis en la educación básica y secundaria. Señaló que el 54,9% de los alumnos de 3° grado no alcanza el nivel de lectura esperado y que, al finalizar la secundaria, la tasa de escolarización llega al 75%. También afirmó que el 43% de los estudiantes del último año no alcanza niveles satisfactorios en Lengua y que el 82% queda por debajo del nivel satisfactorio en Matemática. A eso sumó diferencias por nivel de ingresos: en el quintil más bajo, el 68% no lee adecuadamente en 3° grado, frente al 33% del quintil superior.
El secretario también aludió a las pruebas PISA, la evaluación internacional de aprendizaje aplicada a estudiantes de 15 años. Dijo que Argentina pasó de 418 puntos en los primeros años 2000 a 389 en 2025 en lectura, y de 381 en 2006 a 367 en 2025 en matemática. Atribuyó ese retroceso a “políticas dispersas” y a una “desorganización administrativa”, al remarcar que, según su exposición, no faltan cargos docentes sino presencia efectiva en el aula. En ese punto mencionó el relevamiento del personal educativo como herramienta de gestión.
Universidades y financiamiento En el tramo dedicado a la educación superior, Torrendell cuestionó la relación entre recursos y resultados en las universidades nacionales. Sostuvo que para 2024 las casas de estudio reportaron 1.972.000 estudiantes, pero que al auditar el rendimiento académico solo 882.000 aprobaron dos materias o más en el año. Agregó que, bajo estándares internacionales, la cifra real descendería a 242.000 estudiantes y puso como ejemplo a la Universidad de Buenos Aires, donde citó una diferencia entre los 349.286 estudiantes informados en el anuario estadístico del ministerio y los 105.391 declarados ante QS para su ranking mundial.
También afirmó que el 44,5% de los ingresantes a universidades estatales abandona al cabo del primer año y que, de cada 100 ingresantes, solo 18,7 se gradúan en tiempo teórico en el sistema estatal, contra 40,8 en instituciones privadas. En materia de distribución presupuestaria, señaló que cuatro universidades forman 52 de cada 100 egresados y reciben 37 de cada 100 pesos del Tesoro Nacional, mientras que otras 36 universidades forman 14 de cada 100 egresados y reciben 27 de cada 100 pesos. Cerró con una advertencia sobre las diferencias de financiamiento por estudiante: dijo que el sistema recibe en promedio 12,4 millones de pesos por alumno al año, pero que ocho universidades superan ampliamente ese valor, con cifras que —según su exposición— alcanzan o superan los 37 millones.




