El gobierno de Estados Unidos convocó a Santiago Caputo para seguir de cerca la evolución de la gestión de Javier Milei, en un contexto de inquietud por las posibilidades de reelección del presidente en 2027. El asesor viajó con urgencia a Washington por pedido del Departamento de Estado, encabezado por Marco Rubio.
La citación obligó a Caputo a cancelar su participación en la reunión de mesa política prevista para el martes pasado, lo que alimentó distintas versiones. Según fuentes citadas por LPO, durante su estadía mantuvo encuentros en el Departamento de Estado, la Casa Blanca y el Capitolio, donde dialogó con congresistas.
La visita reforzó la idea de que Caputo es el funcionario más cercano a la administración de Trump dentro del gobierno argentino, un vínculo que explicaría por qué Karina Milei no puede desplazarlo. Como antecedente, se mencionó la foto del jefe de la Side en la CIA, cuando los Menem intentaban apartarlo.
En Washington quisieron conocer de primera mano la situación política, económica y financiera del país, con especial interés en las perspectivas hacia 2027 y en la capacidad de Milei para obtener un segundo mandato. También manifestaron preocupación por la interna del oficialismo y por el caso de corrupción de Manuel Adorni, no por su figura en sí, sino por el efecto que podría tener sobre la imagen presidencial.
Caputo fue consultado además por los acuerdos parlamentarios con la oposición y con los gobernadores, una agenda que había estado bajo su órbita y de la que, de manera gradual, fue apartado por Karina Milei. El viaje dejó una señal clara sobre su peso en la relación con Washington, más allá del canciller Pablo Quirno.



