El fiscal federal Gerardo Pollicita intimó a Manuel Adorni a que en un plazo de 15 días explique el crecimiento patrimonial que registró durante su paso por la gestión pública. El requerimiento de justificación patrimonial constituye el paso previo a un eventual llamado a indagatoria.
La medida se apoya en un informe elaborado por la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI), que analizó los ingresos y gastos de Adorni y de su esposa, Bettina Angeletti, desde diciembre de 2023. A partir de ese cruce de datos, la fiscalía concluyó que existen inconsistencias que deben ser aclaradas.
Según el dictamen, durante el período investigado Adorni percibió treinta y cinco haberes derivados de su cargo, a los que se suman los ingresos comprobados de su cónyuge. En conjunto, esos recursos alcanzan los $ 229.752.283,20. Sin embargo, la justicia determinó que el matrimonio gastó al menos $ 272.820.832,20, por lo que quedó sin justificar una diferencia de $ 43.068.549.
El fiscal también reclamó explicaciones por 402.578,12 dólares en gastos en moneda dura, que —según el dictamen— no guardan relación con los ingresos lícitos acreditados. Entre las erogaciones mencionadas figuran viajes, alquileres, la adquisición del lote 380 del country Indio Cuá y su refacción integral, la compra del departamento de Miró 550 y el mobiliario de esos inmuebles.
Tras la respuesta de Adorni, la causa podría avanzar hacia una indagatoria por enriquecimiento ilícito, una decisión que quedará en manos del juez federal Ariel Lijo. En ese escenario, el expediente podría adquirir una mayor gravedad institucional y abrir un nuevo frente judicial para el ex funcionario.




