El presidente argentino Javier Milei volvió a intervenir en la campaña de Brasil al cuestionar al mandatario Lula y advertir sobre un eventual fraude en el balotaje de este domingo 25. Sus mensajes en redes se produjeron en la semana previa a la segunda vuelta y motivaron una respuesta formal de la Cancillería brasileña. En paralelo, el oficialismo de Lula atribuyó esas expresiones al escenario electoral y a la evolución de las encuestas.
Críticas en redes
Milei compartió un recorte de una entrevista en la que Lula afirma que las mujeres “no pueden trabajar 6 horas porque tiene que limpiar la casa” y lo acusó de encubrir prácticas discriminatorias. En ese mensaje escribió: “Los progres machirulos.... Después andan acusan de misóginos a todos sus oponentes... se les está cayendo la careta a estos delincuentes”. Luego agregó: “Espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección... zurdo ladrón”.
Un integrante del equipo de Lula dijo a LPO que la reacción del presidente argentino es “parte de su condición de payaso latinoamericano y lacayo de Trump” y sostuvo que insulta porque “esta preocupado por las encuestas”. Según esa misma fuente, la elección “está ajustado, pero con buenas posibilidades de ganar”. El texto de origen no identifica a ese dirigente por nombre ni cargo.
Respuesta diplomática
La Cancillería de Brasil, a través de Itamaraty, publicó un comunicado en el que sostuvo que las ofensas de Milei “constituyen un nuevo e inaceptable intento de injerencia externa en el proceso democrático brasileño”. También afirmó que el mandatario argentino “reitera mentiras difundidas por aquellos que perdieron las elecciones y protagonizaron un golpe militar fracasado, hace cuatro años”. Para el gobierno brasileño, esa manifestación es “inaceptable , desequilibrada y no condice con la postura que debe tener un jefe de Estado de un país amigo”.
El mismo comunicado defendió el sistema de voto electrónico de Brasil y aseguró que “nunca registró irregularidades”. Además, remarcó que observadores electorales del mundo “ya ratificaron esa realidad en la primera vuelta electoral”. La cartera diplomática concluyó que la definición sobre el futuro del país “cabe exclusivamente al pueblo brasileño”, que votará “libremente en las urnas y sin cualquier tipo de injerencia externa” el próximo domingo 25. Ese planteo ubica el cruce en un plano institucional y lo vincula con la legitimidad del proceso electoral.
Escenario ajustado
Las encuestas publicadas durante la semana describen una disputa pareja. Según el material original, esos sondeos muestran un crecimiento de Lula entre los indecisos y entre quienes no fueron a votar, aunque también señalan que Flavio Bolsonaro sigue como favorito. En ese marco, la consultora Atlas difundió un relevamiento que ubica a Flavio Bolsonaro con 49,8 puntos y a Lula con 47,6. En votos válidos, el mismo estudio le asigna 51,1% a Flavio Bolsonaro y 48,9% a Lula.
El debate sobre el modelo argentino también quedó incorporado a la campaña brasileña. Según el texto de origen, Lula buscó advertir sobre las consecuencias del ajuste libertario en la población, mientras Flavio Bolsonaro evitó defender ese esquema y respondió que aplicará una “tijera” contra la corrupción. En ese intercambio, Lula le preguntó si había pedido prestada la motosierra a Milei, en referencia al símbolo que el presidente argentino usó en su campaña. El desenlace electoral, sin embargo, seguirá atado al balotaje del domingo 25 y a la diferencia que muestren los sondeos de cierre.




