Mauricio Macri afirmó que Javier Milei se percibe a sí mismo como "un profeta", al tiempo que lo describió como un dirigente de liderazgo "emocional" y le reclamó mayor equilibrio. Las declaraciones fueron formuladas durante una charla en la Universidad Austral, en un contexto de distanciamiento respecto del gobierno libertario.
"Es un liderazgo emocional, absolutamente emocional", señaló Macri al referirse al presidente. Luego añadió: "Con un profundo estudio de las ideas que hay detrás de cada postura. Y con poco entusiasmo por la implementación, claramente, es una parte que no la siente", en una crítica directa a la gestión.
Más adelante, sostuvo: "Él se ve como un profeta, se siente de esa manera". A modo de consejo, expresó: "Yo creo que todo siempre al final del día tiene que tener un equilibrio entre los dos universos, el emocional y el de la realización".
En otro tramo de su exposición, Macri habló de "los líderes narcisistas" que "viven en su mundo, creen que son perfectos y no les entra una crítica". También se refirió a la grieta y a la falta de diálogo en la Argentina, y afirmó: "El que tiene que dar el ejemplo es el que está en el poder".
Consultado sobre si esa descripción alcanza al actual gobierno, respondió que "hay mucha intolerancia a la crítica".




