La CGT y las dos CTA rechazaron la propuesta empresarial de llevar el salario mínimo a $468.000 recién en abril de 2027 y reclamaron un piso cercano al millón de pesos para el cierre de este año. La discusión quedó sin acuerdo en el plenario virtual convocado para fijar el nuevo Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), que es el ingreso legal mínimo para los trabajadores registrados. Ante la falta de consenso, la definición pasará al Gobierno nacional, que puede establecer el monto por decreto.
Las centrales sindicales se retiraron de la reunión después de calificar como “irrisoria” la oferta de las cámaras empresarias. Según el planteo empresario, el aumento sería de 1,8% para septiembre y de 1,7% mensual hasta abril, con lo cual el salario mínimo llegaría a $468.000 en 2027. Del lado sindical, la exigencia fue llevar el SMVM a $911.202 desde julio y cerrarlo en $993.300 en diciembre.
Presión sindical “Nos ofrecieron $468.000 recién en abril del año que viene. No lo vamos a convalidar, no vamos a ir al plenario y no van a tener quórum”, afirmó Cristian Jerónimo, cosecretario general de la CGT, en diálogo con Radio Con Vos. El dirigente también cuestionó que la reunión se realizara de manera virtual y sostuvo que la central había pedido que fuera presencial. Según su lectura, esa modalidad impide una discusión “más creíble” y deja al Ejecutivo como árbitro final.
Pérdida del poder adquisitivo La distancia entre las posiciones sindicales y empresarias refleja la caída del salario mínimo en términos reales. De acuerdo con el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA, el SMVM perdió más del 40% de su poder adquisitivo entre noviembre de 2023 y julio de 2026. Ese deterioro explica que la negociación no se limite al valor nominal, sino también a la capacidad efectiva de compra de los ingresos mínimos.
Empleo y próximos pasos En la misma entrevista, Cristian Jerónimo cuestionó al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, por haber celebrado en redes sociales la supuesta creación de más de 500.000 puestos de trabajo durante la gestión de Javier Milei. El sindicalista afirmó que “no solamente no se crean puestos de trabajo, sino que se destruyeron 180.000” y que cerraron más de 30.000 empresas, aunque esos datos quedaron expresados como parte de su denuncia. La CGT prevé reunirse la semana próxima para definir su plan de acción y no descartó un paro general, en un contexto en el que la resolución del salario mínimo volverá a quedar en manos del Poder Ejecutivo si no aparece un acuerdo entre las partes.




