El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó en Resistencia, Chaco, una actividad con fuerte contenido político y sindical que volvió a exhibir su proyección fuera del distrito bonaerense. El acto, organizado en el marco de la asunción de las nuevas autoridades de la CGT provincial, funcionó además como una señal de respaldo federal a su figura.
La presencia de Jorge Capitanich y de Héctor Daer le dio al encuentro un perfil claramente alineado con el peronismo sindical y territorial. En ese contexto, Kicillof quedó como principal orador y aprovechó el escenario para profundizar sus cuestionamientos a la política económica del gobierno de Javier Milei.
La actividad se desarrolló en el Complejo Deportivo "Roque Schulz" del sindicato de empleados de comercio local, con una importante presencia gremial. Participaron columnas de camioneros, gastronómicos, portuarios y químicos, en una muestra del peso que conserva la estructura sindical en la discusión política nacional.
También estuvieron junto al mandatario bonaerense varios integrantes de su gabinete, entre ellos Carlos Bianco, Walter Correa, Andrés Larroque y Javier Alonso. La comitiva reforzó la lectura de una puesta en escena con tono electoral, más allá del motivo formal de la visita.
Durante su discurso, Kicillof cuestionó el diagnóstico económico de la Casa Rosada y apuntó al deterioro del salario y del empleo. Habló de cierres de empresas, despidos, precarización laboral y tarifas dolarizadas, y rechazó la idea de que la macroeconomía transite por un sendero favorable mientras la mayoría de la población pierde capacidad de compra.
"Cierres de empresas, despidos, precarización laboral, salarios que no alcanzan, servicios públicos con tarifas dolarizadas, destrucción del aparato productivo. Nos dicen que la macro anda bien, que el problema es la micro. Yo le contesto al gobierno de Milei: ¿Qué macro va a andar bien, si a la gente no le alcanza? Millones de familias, eso es la macro. Que vayan a estudiar economía de nuevo", lanzó el gobernador.
En la misma línea, sostuvo que existe un "proyecto de reprimir el salario de los trabajadores" y cuestionó lo que definió como una "parafernalia mentirosa de la desregulación". Para Kicillof, el endeudamiento de los hogares no puede leerse como un problema privado, sino como una consecuencia directa de las decisiones del gobierno nacional.
"Milei, la culpa es tuya. El problema no son los argentinos, no son los privados. El problema de la Argentina tiene nombre y apellido: se llama Javier Milei", sentenció.
Más allá del motivo sindical del encuentro, las intervenciones previas de Héctor Daer y Jorge Capitanich terminaron de ubicar la jornada en clave de construcción política hacia 2027. Daer fue explícito al señalar a Kicillof como el principal nombre del espacio, mientras Capitanich llamó a trabajar por la recuperación del gobierno nacional y del gobierno provincial.
El propio Kicillof buscó reforzar ese mensaje al reivindicar la militancia peronista frente a lo que consideró recetas ajenas a la realidad social del país. Sostuvo que no habrá victoria con "computadoras ni algoritmos", sino con organización política y territorial.
Al finalizar la actividad, el gobernador bonaerense informó que antes de viajar se había comunicado con el mandatario radical de Chaco, Leandro Zdero, para avisarle sobre su presencia en la provincia. Sin embargo, el encuentro institucional no pudo concretarse por problemas de agenda del gobernador anfitrión.
"No vine a interferir en las particularidades políticas, cada provincia tiene que discutir y organizarse", aclaró Kicillof.
La gira por territorio chaqueño continuará con la firma de convenios con el intendente de Colonia Benítez, Sergio Phipps, una reunión con la Federación Económica del Chaco y la presentación de su libro De Smith a Keynes en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).




