La senadora nacional por Mendoza, Anabel Fernández Sagasti, presentó en el Congreso un proyecto para que las legisladoras embarazadas puedan votar de manera remota cuando exista una contraindicación médica para viajar. La iniciativa busca dar una respuesta institucional a una situación que, según la propia legisladora, dejó en evidencia vacíos reglamentarios en el Senado.
El planteo se origina en lo ocurrido durante la sesión de la semana pasada, cuando Fernández Sagasti no pudo participar de la votación en el debate sobre la ley de propiedad privada. La senadora sostuvo que la medida apunta a evitar que una provincia quede sin representación efectiva por una restricción médica vinculada al embarazo.
“Presenté un proyecto para modificar el reglamento del Senado de la Nación: que exclusivamente las senadoras con contraindicación médica de viajar por estar embarazadas puedan sesionar y votar de forma remota, mientras dure esa restricción”, explicó la legisladora cuyana.
En ese sentido, remarcó que la propuesta contempla un criterio “único, objetivo y acotado”, basado en una certificación médica que acredite riesgo en el embarazo y prohibición de viaje. Según señaló, no se trata de una habilitación general, sino de una excepción puntual para una circunstancia específica.
La senadora también enmarcó su iniciativa en una discusión más amplia sobre la representación política y las condiciones para ejercerla. “Que ninguna provincia se quede sin parte de su representación por una situación como ésta. La distancia no puede ser motivo para que un pueblo pierda su voz en una votación clave”, planteó.
Además, recordó que el Senado ya sesionó de manera virtual durante la pandemia, con aval de la Corte Suprema, sin necesidad de modificar el reglamento. Para Fernández Sagasti, ese antecedente demuestra que la herramienta existe y puede volver a utilizarse en casos excepcionales.
La legisladora insistió en que la propuesta no responde a una situación personal, sino a una necesidad institucional de alcance futuro. “Esto no es sobre mi banca”, afirmó, y agregó que el objetivo es que ninguna senadora, de cualquier signo político y en cualquier provincia, deba elegir entre su embarazo y la representación de su pueblo.
Por último, cuestionó el modo en que se resolvió su pedido en la sesión del jueves. Dijo que esperaba poder explicarlo en ese ámbito, pero que se enteró en el momento de que el decreto que la autorizaba a votar había sido enviado a comisión, junto con otro planteo distinto, y sin debate.



