El Gobierno nacional intenta reactivar en el Senado el debate del denominado Súper RIGI, mientras persisten las diferencias sobre las condiciones de contratación de proveedores locales. Con el cierre del período de sesiones ordinarias cada vez más cerca, el Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, analiza una alternativa para acercar posiciones y permitir que la iniciativa avance.
El régimen apunta a incentivar inversiones superiores a los USD 1.000 millones en industrias consideradas estratégicas para el desarrollo futuro. La discusión quedó trabada después de que 3 senadores reclamaran cambios para evitar que las ventajas previstas para los proyectos terminen favoreciendo la compra de productos extranjeros por sobre los fabricados en el país. El planteo fue impulsado por el radical Maximiliano Abad, el peronista no kirchnerista Carlos Espínola y el titular del bloque del PRO, Martín Goerling.
Criterios de competencia
Uno de los puntos centrales de la propuesta establece que una oferta nacional podrá considerarse competitiva si su precio no supera en más de un 15% al de una alternativa importada, siempre que ambas cumplan con requisitos equivalentes de calidad, cantidad, especificaciones técnicas y plazos de entrega. Además, el borrador prevé que la autoridad de aplicación consulte a entidades empresariales representativas de los sectores productivos involucrados antes de concluir que no existe oferta nacional suficiente para abastecer las necesidades de cada proyecto.
Alcance de la negociación
La comparación de precios también debería contemplar los costos vinculados con la importación y la entrega de los bienes o servicios. La discusión se produce después de que Patricia Bullrich, referente de La Libertad Avanza en la Cámara alta, respaldara otras modificaciones vinculadas con el incentivo del 20% para la adquisición de bienes nacionales. También se plantearon requisitos para garantizar que las nuevas inversiones cuenten con capacidad de conexión al sistema eléctrico y puedan cubrir sus necesidades de abastecimiento sin comprometer la seguridad de la red.
El nuevo texto sigue bajo análisis y todavía no hay una definición sobre su tratamiento legislativo. Si el Senado introduce modificaciones y aprueba el proyecto, la iniciativa deberá regresar a la Cámara de Diputados para una segunda revisión. La negociación también se vincula con el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), otra propuesta que espera avanzar en el Congreso y que contempla proyectos de grandes empresas a partir de los USD 12 millones.
Próximos pasos
El jefe del bloque radical en el Senado, Eduardo Vischi, aguarda avances en esa iniciativa, que también enfrenta diferencias por las condiciones de aplicación. Con poco margen antes de finalizar las sesiones ordinarias, el oficialismo busca resolver los puntos pendientes de ambos regímenes. Si no logra avanzar con el calendario legislativo previsto, la discusión podría quedar para un eventual período de sesiones extraordinarias, cuya convocatoria depende del Poder Ejecutivo.




