El proyecto de Presupuesto 2027 enviado por el Poder Ejecutivo plantea un discurso favorable al sistema científico y tecnológico, con referencias a la innovación, la transferencia de conocimiento y el aporte de la ciencia al desarrollo económico. Sin embargo, la lectura de los anexos muestra que el énfasis oficial está puesto en la vinculación con el sector productivo y la aplicación de resultados, más que en una expansión explícita del sistema científico.
La relación del Gobierno con el área científica fue, desde el inicio de la gestión, conflictiva con buena parte de la comunidad científica, que cuestionó estructuras del sistema de investigación y restricciones presupuestarias. En ese contexto, los anexos del Presupuesto presentan una narrativa orientada a destacar el papel de la ciencia como herramienta para resolver problemas concretos, aumentar la productividad y atender demandas del sector privado y del Estado.
Conicet
El capítulo dedicado al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) señala que el organismo continuará desarrollando actividades científicas y tecnológicas en todas las áreas del conocimiento y en todo el territorio nacional. Además, sostiene que la política institucional para 2027 buscará fortalecer el sistema científico-tecnológico mediante la aplicación de los resultados de investigación a problemas de impacto económico, social y ambiental. Esa formulación ubica al organismo dentro de una estrategia centrada en la utilidad de los desarrollos científicos.
Uno de los puntos más destacados del documento es la importancia asignada a la transferencia tecnológica. El programa de Desarrollo de Políticas de Vinculación Tecnológica y Social plantea como objetivo identificar oportunidades para que la ciencia aporte soluciones a necesidades del sector público, privado y del tercer sector, además de promover la protección de la propiedad intelectual generada por investigadores del organismo. Para 2027, el texto proyecta 180 casos de asesoramiento técnico, 1.006 trámites vinculados con propiedad intelectual, 75 proyectos de desarrollo tecnológico y social aprobados, 360 proyectos en ejecución y 17.500 servicios tecnológicos de alto nivel.
CNEA y prioridades
El presupuesto contempla además la continuidad de Pampa Azul, iniciativa enfocada en la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación productiva vinculada al mar argentino y al Atlántico Sur. El documento la presenta como una política estratégica destinada a generar conocimiento científico para respaldar decisiones públicas y promover el aprovechamiento sostenible de los recursos marítimos.
En cuanto a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), los anexos resaltan su papel en la política nuclear nacional y en el desarrollo de tecnologías vinculadas con la energía, la medicina y la industria. Entre los objetivos previstos para 2027 figuran el fortalecimiento de las capacidades nacionales en enriquecimiento de uranio, el avance en tecnologías de enriquecimiento por láser y centrifugación, el desarrollo de combustibles nucleares, la producción de radioisótopos y la ampliación de infraestructura destinada a investigación y aplicaciones tecnológicas.
También se incluyen metas relacionadas con la transición energética y con innovaciones asociadas al uso de radiaciones en medicina, agricultura e industria. En ese marco, la CNEA aparece en el proyecto como uno de los organismos científicos estratégicos que el Gobierno prevé sostener dentro de las áreas consideradas prioritarias para el desarrollo tecnológico.
Debate pendiente
Del análisis de las descripciones presupuestarias surge una característica común para el Conicet y la CNEA: el foco está puesto en la obtención de resultados aplicables, la transferencia de tecnología y los vínculos con sectores productivos. Los textos hacen menos referencia a la expansión de planteles científicos, al fortalecimiento de las carreras de investigación o a la ampliación de programas de financiamiento para ciencia básica, asuntos que suelen ocupar un lugar central en los reclamos de universidades e investigadores.
Así, el Presupuesto 2027 exhibe una visión de la ciencia alineada con la lógica general del programa económico del Gobierno: una estructura científica orientada a la innovación productiva, la generación de soluciones tecnológicas y la contribución al crecimiento económico. La discusión legislativa definirá si los recursos asignados alcanzan para sostener esos objetivos y si las proyecciones oficiales resultan compatibles con las demandas que distintos sectores del sistema científico nacional vienen planteando.




