El plenario de las comisiones de Presupuesto, Economía y Legislación General del Senado no logró dictaminar el proyecto de ley de Súper RIGI y pasó a un cuarto intermedio. La La Libertad Avanza reunió 20 rúbricas, pero quedó por debajo de las 26 necesarias para avanzar con el despacho. El resultado dejó en suspenso la posibilidad de llevar la iniciativa al recinto el próximo jueves 10 de septiembre.
La reunión duró 45 minutos y, según el texto original, comenzó con la confirmación de modificaciones ya anticipadas por Agustín Monteverde, titular de Presupuesto. Entre ellas figuró la obligación de que las empresas que accedan al régimen y monten un data center construyan sus propias subestaciones eléctricas para reducir el riesgo de interrupciones. También se incorporó una pauta para promover el desarrollo de proveedores locales con un mínimo del 20%.
Más pedidos de cambios
Sin embargo, luego de anunciarse un principio de acuerdo con los bloques aliados, surgió un nuevo pedido de modificaciones que frenó la firma del despacho. Según supo parlamentario.com, desde el Pro, un sector del radicalismo y Provincias Unidas reclamaron incorporar la obligación de compra de insumos a proveedores locales incluso cuando el producto nacional sea hasta un 15% más costoso que el importado. Ese planteo volvió a trabar la discusión y dejó al oficialismo sin los apoyos necesarios.
Entre las ausencias se contaron Carlos “Camau” Espínola y Alejandra Vigo, de Provincias Unidas; Andrea Cristina, del Pro; el bonaerense Maximiliano Abad; y la neuquina Julieta Corroza. También faltaron el radical Flavio Fama y la tucumana Beatriz Ávila, aunque ambos habían participado media hora antes del debate del RIIR. En ese escenario, Patricia Bullrich, jefa de bancada de La Libertad Avanza, encabezó las conversaciones con los jefes de los bloques aliados.
Escenario abierto
El oficialismo confía en resolver las diferencias durante la próxima semana, pero los aliados endurecieron sus posiciones con el nuevo reclamo. La falta de dictamen posterga el tratamiento en el recinto y mantiene abierto el debate sobre el alcance de los beneficios y las exigencias de contenido local dentro del régimen. La definición quedó atada a la negociación política entre bloques y a la posibilidad de reunir, en una nueva reunión, las firmas que hoy no aparecieron.




