El aumento de la morosidad de las familias volvió a colocar el endeudamiento de los hogares en el centro del debate legislativo. En la Cámara de Diputados se acumulan alrededor de 60 proyectos vinculados con el desendeudamiento en las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor. La discusión se da a poco más de un año de las próximas elecciones y en un contexto de deterioro sostenido del crédito al consumo.
El 15 de septiembre, un plenario de ambas comisiones recibió a especialistas para analizar iniciativas relacionadas con una eventual emergencia por sobreendeudamiento en el sistema de crédito. Entre las propuestas presentadas figuran medidas sobre emergencia crediticia de los hogares, protección de los consumidores financieros, prevención del sobreendeudamiento y reestructuración de deudas de consumo. El listado oficial de la Comisión de Finanzas incluye proyectos para declarar la emergencia crediticia de los hogares y establecer un régimen de prevención del sobreendeudamiento y segunda oportunidad para personas humanas.
Morosidad en alza El movimiento parlamentario se produce en paralelo con un deterioro de los indicadores de crédito. Según un informe elaborado por Eco Go y la Universidad Austral, a partir de datos de la Central de Deudores del Banco Central, la morosidad de las familias llegó en julio al 18% del total de los préstamos. El registro implicó un aumento de 0,5 puntos porcentuales respecto de junio y de 10,3 puntos en la comparación interanual. Además, fue el vigésimo primer mes consecutivo de incremento de la irregularidad.
Cuando el análisis se realiza sobre la cantidad de personas y no sobre el monto de las deudas, el 26,6% de los titulares de crédito registraba al menos un saldo irregular. Los préstamos personales y las tarjetas de crédito aparecen entre las líneas con mayor deterioro dentro del financiamiento destinado a las familias. El problema también muestra diferencias entre el sistema financiero tradicional y los proveedores no bancarios de crédito.
Expectativas del sistema financiero Fuentes del Banco Central y el sistema financiero sostienen que el proceso de deterioro habría alcanzado su punto máximo. Desde esa visión, todavía persiste incertidumbre sobre la velocidad de la recuperación, pero se espera que la irregularidad comience a moderarse y que los registros hacia el cierre del año sean inferiores a los observados durante la primera parte de 2026.
Los datos oficiales también muestran que la situación no es homogénea en todos los segmentos. El informe del BCRA sobre bancos correspondiente a junio ubicó la irregularidad del financiamiento a las familias en 12,8% dentro del sistema financiero bancario, mientras que las mediciones que incluyen a otros proveedores de crédito arrojan porcentajes más altos. En ese marco, el Congreso busca mecanismos para que las familias que acumularon deudas puedan afrontar sus compromisos y evitar que la morosidad siga profundizándose.



