Una comitiva de diputados opositores viajará este martes a Brasil para mantener reuniones institucionales en Brasilia y reafirmar la relación bilateral con el principal socio comercial de la Argentina, luego de los insultos que el presidente Javier Milei lanzó contra Lula da Silva en territorio brasileño.
Según comunicaron los legisladores, el objetivo del viaje es “reafirmar el carácter estratégico y permanente de la relación entre Argentina y Brasil”, además de sostener canales de diálogo entre ambos Parlamentos. La agenda incluye encuentros con autoridades del Poder Ejecutivo brasileño y con representantes legislativos, en un contexto de tensión diplomática que ya tuvo consecuencias formales entre ambos países.
La delegación está integrada por los diputados Nicolás Massot (EF), Germán Martínez, Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel (UP), Oscar Herrera Ahuad (AF), Eduardo Falcone (MID), Esteban Paulón, Martín Lousteau (PU), Maximiliano Ferraro (CC) y la senadora nacional María Florencia López (Justicialista). El miércoles, la comitiva se reunirá con el secretario general de Relaciones Institucionales José Guimarães en el Palacio del Planalto y luego con la vicecanciller María Laura Da Rocha en Itamaraty, sede de la Cancillería brasileña.
Agenda parlamentaria Después de esos encuentros, la comitiva participará de una reunión interparlamentaria con la Comissão de Relações Exteriores e Defesa Nacional y el Grupo Parlamentar Brasil-Argentina del Senado Federal, presididos por el senador Nelsinho Trad. Los legisladores anticiparon que buscarán avanzar en una agenda de visitas recíprocas y fortalecer la cooperación institucional entre los dos Congresos.
El viaje se produce después de que, a fines de julio, Milei viajara a San Pablo para respaldar la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, y en ese acto calificara a Lula de “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”, además de llamar “basura calva” al ministro de la Corte Suprema brasileña Alexandre de Moraes. Esos dichos motivaron repudios opositores en el Congreso y una respuesta del gobierno brasileño, que llamó a consultas a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, y rebajó temporalmente el nivel de la relación diplomática.
En la última sesión de la Cámara baja, Nicolás Massot anunció la misión y pidió que las autoridades de ambas cámaras, Martín Menem y Victoria Villarruel, conformen de manera urgente la Comisión Bicameral Argentina-Brasil y el Grupo de Amistad. También reclamó citar al canciller Pablo Quirno para que explique cómo continuará la relación bilateral, a la que definió como “congelada y degradada” con el principal socio comercial y geopolítico de la Argentina, con impacto no sólo nacional sino también en la mayoría de las provincias.




